Unifranz y EMBOL impulsan el aprendizaje basado en experiencias reales para fortalecer la empleabilidad

Unifranz y EMBOL impulsan el aprendizaje basado en experiencias reales para fortalecer la empleabilidad

¿Cómo puede una alianza entre universidad y empresa mejorar la formación profesional? Al llevar a los estudiantes a proyectos y situaciones reales de trabajo, estas alianzas pueden complementar la formación académica con experiencia práctica, desarrollo de competencias y contacto directo con el entorno profesional.

Ese es el sentido de la alianza entre la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz) y Embotelladoras Bolivianas Unidas (EMBOL S.A.), que abre espacios de colaboración para estudiantes en prácticas profesionales, trabajos de grado y proyectos.

El World Economic Forum estima que 39% de las competencias centrales de los trabajadores cambiarán hacia 2030, mientras que la experiencia laboral sigue siendo el mecanismo de evaluación más utilizado por las empresas encuestadas, el 81% de ellas espera recurrir a este factor entre 2025 y 2030. Estos datos no describen específicamente a Bolivia ni a EMBOL, pero sirven como contexto global para entender el valor de combinar formación y experiencia.

La alianza Unifranz y EMBOL busca que los estudiantes complementen sus conocimientos académicos con experiencias de aprendizaje aplicado, proyectos y contacto con problemas reales de una empresa. El propósito es fortalecer competencias profesionales mediante la práctica, la experimentación y la reflexión sobre los resultados.

Para Ericka Berríos, decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Unifranz, el convenio permitirá fortalecer las prácticas profesionales, los trabajos de grado y otras iniciativas de colaboración.

“Buscamos que la formación trascienda del aula y que nuestros estudiantes aprendan mediante proyectos, experiencias reales y contacto directo con su entorno profesional”, afirmó.

Cristian Jiménez, gerente de Operación de EMBOL S.A. Cochabamba, invita a los estudiantes de Unifranz a aprender haciendo durante sus prácticas laborales.

¿Por qué aprender haciendo puede fortalecer la formación profesional?

Hay un momento en la vida universitaria en que los conocimientos dejan de ser conceptos y se convierten en decisiones: cuando el estudiante enfrenta un problema que no aparece en un libro, un proyecto con resultados concretos o una situación en la que debe poner en práctica sus propias capacidades.

El aprendizaje basado en experiencias reales permite trasladar conceptos a situaciones concretas. En el caso de la alianza Unifranz–EMBOL, la propuesta busca que esa transición ocurra mediante proyectos, prácticas y experiencias vinculadas con el entorno empresarial.

Equivocarse, experimentar y corregir es  parte del aprendizaje

Para Cristian Jiménez, gerente de Operación de EMBOL S.A. Cochabamba, uno de los temores frecuentes de quienes llegan por primera vez a una empresa es equivocarse.

“EMBOL abre la puerta a equivocarse”, sostuvo Jiménez.

El planteamiento no propone equivocarse sin consecuencias, sino utilizar el error como parte de un proceso de experimentación. Es decir, identificar aquello que no funciona, analizarlo y buscar nuevas maneras de resolverlo.

“Equivocarse para ganar experiencia, equivocarse para aprender, para no tener miedo a innovar”, explicó.

Desde esta perspectiva, la innovación en educación no se reduce a incorporar tecnología. ste proceso también implica crear condiciones para que los estudiantes puedan probar, analizar resultados, corregir y volver a intentarlo.

Estudiantes de Unifranz reciben con gran expectativa la firma de convenio entre su universidad y EMBOL S.A.

Experiencias reales: del aula a proyectos con impacto

La experiencia de Luciana Llanos, estudiante de Administración de Empresas, muestra cómo el aprendizaje puede conectarse con problemas concretos. Durante su formación participó en proyectos vinculados con mujeres plomeras de Arani, una planta procesadora de papa en Morochata, la gestión del agua en el Valle Alto y un plan de responsabilidad social empresarial.

Su primer acercamiento con EMBOL ocurrió en una feria de empleabilidad y posteriormente llegó el proceso de selección. Ahora, la alianza abre oportunidades para que más estudiantes puedan recorrer una experiencia similar.

NETGEN: una propuesta de aprendizaje aplicado dentro de EMBOL

Gabriela Borda, jefa de Desarrollo Humano de EMBOL, presentó NETGEN, un programa de práctica empresarial que propone experiencias de aprendizaje aplicado y proyectos integradores. La iniciativa contempla modalidades presenciales e híbridas y busca que los estudiantes puedan involucrarse en diferentes áreas de la compañía.

La alianza también plantea una forma distinta de entender la relación entre calidad académica y experiencia profesional. Para Rolando López, vicerrector de Unifranz Cochabamba, universidad y empresa pueden convertirse en socios para enfrentar desafíos concretos.

“La academia aporta conocimiento, la empresa aporta experiencia y juntos pueden transformar talento preparado para transformar”, expresó.

Su visión apunta a convertir la alianza en un posible “laboratorio vivo”, donde los estudiantes puedan identificar retos, diseñar soluciones, medir resultados y mejorar aquello que funciona.

¿Qué aporta una alianza universidad–empresa a la empleabilidad?

Una alianza de este tipo puede aportar cuatro elementos a la formación profesional: experiencia en contextos reales, desarrollo de competencias aplicadas, contacto con profesionales y comprensión de problemas que difícilmente pueden reproducirse por completo en un aula.

•         Práctica profesional vinculada con situaciones reales de una organización.

•         Proyectos integradores que permiten aplicar conocimientos de distintas áreas.

•         Retroalimentación sobre resultados y oportunidades de mejora.

•         Acercamiento temprano al entorno profesional y a sus dinámicas de trabajo.

La alianza entre Unifranz y EMBOL busca llevar esa lógica al entorno empresarial: Observar → experimentar → aprender → corregir → volver a crear.

El valor de estos componentes está relacionado con cómo el mercado laboral está modificando las competencias que considera relevantes. El Future of Jobs Report 2025 , entre las habilidades que ganarán importancia, identifica a la alfabetización tecnológica, el pensamiento creativo, la resiliencia, la flexibilidad y agilidad, además de la curiosidad y el aprendizaje permanente.

Aprender, corregir y volver a crear

La lógica que atraviesa la alianza puede resumirse en una secuencia: observar, experimentar, aprender, corregir y volver a crear.

La verdadera prueba de una formación profesional no ocurre únicamente cuando un estudiante responde correctamente en un examen. También ocurre cuando puede entrar en un escenario desconocido, plantear una solución, aprender de aquello que no funcionó y regresar con una respuesta mejor.

En ese punto, la universidad deja de ser solamente un lugar donde se aprende y se convierte en el espacio desde el cual se aprende a transformar.