Un paciente, varias miradas: la simulación interprofesional cambia la forma de aprender en salud

La simulación interprofesional en salud permite que estudiantes de Medicina, Enfermería, Bioquímica, Farmacia, Odontología y otras disciplinas aprendan a trabajar juntos antes de enfrentar pacientes reales. La evidencia científica muestra que este enfoque mejora la comunicación, el trabajo en equipo y las competencias colaborativas, elementos clave para una atención más segura y coordinada.
Un paciente no llega al sistema de salud dividido por especialidades. Puede requerir valoración médica, cuidados de enfermería, medicamentos, rehabilitación, estudios de laboratorio y atención odontológica. Esa realidad exige profesionales capaces de colaborar y tomar decisiones compartidas.
La Organización Mundial de la Salud plantea que la educación interprofesional y la práctica colaborativa ayudan a formar profesionales preparados para trabajar conjuntamente y fortalecer los sistemas de salud.
“La simulación interprofesional permite comprender que no trabajamos solos, sino mediante un trabajo interdisciplinario, cooperativo y colaborativo entre las diferentes áreas de la salud”, explicó Patricia Avilés Rojas, directora de carrera de Bioquímica y Farmacia de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz), en Santa Cruz.
Un metaanálisis de 2024 en Nurse Education in Practice encontró mejoras significativas en conocimiento interprofesional tras simulaciones colaborativas. Otra revisión en BMC Medical Education identificó beneficios en comunicación mediante simulaciones de alta fidelidad y pacientes estandarizados.
Cuando la decisión deja de ser individual
La simulación permite detener el caso clínico, analizar decisiones y aprender mediante debriefing. Keyla Carpio Medina, especialista anestesióloga que cursó el posgrado de morfología con simulación, explica que esta metodología brinda seguridad para enfrentar situaciones reales.
“Los procesos de simulación generan seguridad porque si bien uno lee, en una situación real, todo es diferente. La simulación nos ayuda a desenvolvernos mejor en una situación real”, dijo.
Un metaanálisis publicado en Nurse Education Today en 2023 encontró mejoras significativas en el trabajo en equipo y comunicación entre estudiantes de profesiones sanitarias que participaron en simulaciones interprofesionales.
La evidencia aún es prudente: mejora competencias colaborativas, pero todavía se investiga cuánto de ese aprendizaje se transfiere directamente a la práctica clínica y a los resultados de los pacientes.
La simulación interprofesional invita a preguntarse si las universidades forman profesionales capaces de trabajar individualmente o también de construir decisiones con otros especialistas. No reemplaza la práctica clínica, pero crea un entorno seguro donde los futuros profesionales desarrollan comunicación, liderazgo, coordinación y toma de decisiones colaborativa antes de atender pacientes reales.