Tras incendios, familias chiquitanas buscan en el totaí una alternativa para reconstruir su economía

Tras incendios, familias chiquitanas buscan en el totaí una alternativa para reconstruir su economía

En la temporada 2025, más de 146.361 hectáreas fueron afectadas por incendios forestales en el departamento, según datos de la Gobernación de Santa Cruz. Entre las comunidades impactadas se encuentra San Lorenzo Nuevo, en el municipio de Roboré, donde los cultivos de limón quedaron severamente afectados.

La pérdida de la producción agrícola obligó a muchas familias a buscar nuevas formas de generar ingresos. Fue entonces cuando el totaí, una palmera nativa del bosque seco chiquitano, comenzó a cobrar un nuevo significado para la comunidad.

El fruto, que durante años formó parte de la vida cotidiana de los habitantes de la región, empezó a ser aprovechado para la elaboración de harina. Sin embargo, gran parte de este proceso continúa realizándose de manera artesanal y con recursos limitados.

“Los incendios afectaron profundamente a la comunidad porque su principal fuente de ingresos provenía de los cultivos de diferentes frutos, principalmente el limón. Frente a esta situación, las familias demostraron ser resilientes y comenzaron a buscar alternativas en los recursos naturales que tenían a su alcance, como el totaí”, señala Patricia Avilés, directora de la carrera de Bioquímica y Farmacia de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz.

Con el propósito de comprender la realidad de la comunidad y las posibilidades que ofrece este fruto, docentes y estudiantes de las carreras de Bioquímica y Farmacia, Gastronomía y Artes Culinarias, y Auditoría Financiera y Control de Gestión realizaron visitas y trabajos de campo en la zona. El acercamiento permitió conocer de primera mano las experiencias de las familias y los desafíos que enfrentan para sostener esta actividad.

“Trabajar junto a comunidades resilientes como las de la Chiquitania permite que nuestros estudiantes comprendan que detrás de cada producto existe una historia, un proceso y una oportunidad de transformación. El totaí tiene un enorme potencial y puede convertirse en un producto con mayor valor para la región”, afirma Jessica Espinoza, directora de la carrera de Gastronomía y Artes Culinarias.

Durante las visitas, los equipos académicos identificaron que las familias ya habían desarrollado conocimientos prácticos sobre la recolección y procesamiento del fruto. Sin embargo, también evidenciaron oportunidades para fortalecer aspectos relacionados con la producción, el aprovechamiento integral del recurso y su proyección hacia nuevos mercados.

“Visitamos la comunidad, recorrimos las zonas de cosecha y trabajamos junto a los pobladores para conocer cada etapa del proceso. Además, iniciamos la caracterización del fruto para generar información científica que permita comprender mejor sus propiedades y potencialidades”, explica Mary Cruz Martínez, docente de Bioquímica y Farmacia.

El análisis realizado también incluyó la dimensión económica y social de la actividad. La comunidad está conformada por alrededor de 30 familias y, en muchos casos, son las mujeres quienes lideran el proceso de transformación del totaí en harina.

“Observamos que la elaboración de harina de totaí se ha convertido en una alternativa importante para las familias después de los incendios. A partir del trabajo conjunto con estudiantes y docentes, pudimos documentar los procesos y analizar las oportunidades que podrían fortalecer esta actividad en el futuro”, señala Sisy Sevilla Añez, docente de Auditoría Financiera y Control de Gestión.

La evaluación desarrollada por Unifranz permitió identificar el potencial que existe alrededor de este fruto nativo, tanto desde el punto de vista nutricional como productivo y económico. Asimismo, abrió nuevas preguntas sobre cómo generar mayores oportunidades para comunidades que han debido reinventarse frente a las consecuencias de los desastres ambientales.

“Analizamos la factibilidad económica, financiera, social y ambiental vinculada al aprovechamiento del totaí. Los resultados muestran que existen oportunidades para fortalecer esta actividad y generar un impacto positivo en la comunidad”, destaca Luz Estrella Canido, directora de Auditoría Financiera y Control de Gestión.

Mientras las familias continúan transformando el totaí en una alternativa de subsistencia, docentes y estudiantes avanzan en la búsqueda de respuestas que permitan potenciar este esfuerzo comunitario. La historia de San Lorenzo Nuevo refleja cómo la resiliencia puede abrir caminos incluso después de uno de los desafíos más difíciles que enfrenta la Chiquitania: reconstruirse después del fuego.