Software hecho en Bolivia: ¿dónde está el talento tecnológico y cómo se conecta con la industria creativa? 

Software hecho en Bolivia: ¿dónde está el talento tecnológico y cómo se conecta con la industria creativa? 

Bolivia ya no solo consume tecnología, también desarrolla software propio. Aplicaciones móviles, plataformas web, soluciones SaaS y videojuegos forman parte de un ecosistema que se distribuye por distintos departamentos y atiende sectores como fintech, educación, agro, comercio electrónico, gobierno, gestión empresarial y transporte y movilidad.

“Pasamos de ser consumidores de tecnología a crear tecnología, justamente en el tema de fintech. Ya hay muchos de los bancos en Bolivia que están desarrollando sus propias aplicaciones de pago mediante QR y también hay desarrollos relacionados con el tema de las criptomonedas”, explicó Marcelo Pacheco, director de la carrera de Ingeniería de Sistemas e Innovación Digital de la Unifranz.

Pero, ¿dónde está ese talento y qué está creando? Una de las respuestas más recientes proviene de SoftBo, la plataforma del Laboratorio de Tecnologías Sociales (Lab TecnoSocial) que busca mapear, descubrir y visibilizar el software hecho en Bolivia. A fines de septiembre de 2026, el catálogo reunía 643 productos, 437 desarrolladores, 24 categorías y presencia en 10 departamentos. 

Estos datos fueron presentados por Alex Ojeda Copa, ingeniero de Software y sociólogo, director del Lab TecnoSocial, durante la conferencia magistral “Software hecho en Bolivia: Mapeo y plataforma digital”, desarrollada en el IV Foro Internacional de Economía Creativa de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz). El foro se realizó el 17 y 18 de septiembre de 2026 en Cochabamba y abordó economía creativa, inteligencia artificial, futuro del trabajo, turismo, gastronomía, clústeres y nuevos modelos de negocio.

El propio catálogo de SoftBo advierte que el relevamiento continúa en construcción. Por eso, sus cifras deben entenderse como un mapa vivo del ecosistema y no como un censo definitivo del software boliviano.

¿Dónde se concentra el software desarrollado en Bolivia?

Los primeros resultados de SoftBo muestran una fuerte concentración en el eje central. La Paz registra 264 productos, Santa Cruz 163 y Cochabamba 127; en conjunto, los tres departamentos reúnen más del 90% del catálogo. Al mismo tiempo, el mapa incorpora productos de un total de 10 departamentos, lo que permite observar que la producción digital no se limita a las tres ciudades principales.

El patrón coincide con otros relevamientos del ecosistema tecnológico boliviano, aunque las metodologías y unidades de análisis son diferentes. El Mapeo del Ecosistema de Tecnología Digital en Bolivia 2025 reportó 155 startups activas y señaló que Santa Cruz y La Paz concentraban la mayor parte de esos emprendimientos. Esa referencia sirve como contexto, pero no debe confundirse con las cifras de SoftBo, que contabiliza productos digitales y desarrolladores.

¿Qué tipo de software se está creando en Bolivia?

El catálogo de SoftBo registra 419 aplicaciones móviles, 242 aplicaciones web, 99 soluciones de software como servicio (SaaS) y 35 videojuegos. En las fichas que declaran una tecnología central, la geoespacial aparece como la más frecuente, con 41 productos, seguida por inteligencia artificial, con 37.

La diversidad también aparece en los sectores. El catálogo incluye soluciones para fintech, agro, educación, gobierno, salud, comercio electrónico, gestión empresarial, transporte y movilidad, videojuegos y otros ámbitos de la economía digital. Esa variedad permite observar cómo el desarrollo tecnológico responde a necesidades concretas de empresas, instituciones y comunidades.

¿Qué sectores y necesidades refleja el mapa tecnológico?

El software boliviano aparece asociado a problemas y actividades muy diferentes. La oferta incluye herramientas para servicios financieros, educación, comercio, administración, gobierno, agro, salud y movilidad. Esta diversidad muestra que la tecnología no se desarrolla en el vacío, sino en relación con las necesidades económicas y sociales de cada territorio.

En el catálogo pueden encontrarse, por ejemplo, soluciones de agricultura que utilizan inteligencia artificial, plataformas de gestión empresarial, aplicaciones de pagos mediante QR, herramientas gubernamentales y sistemas vinculados al transporte. La propia plataforma permite filtrar los productos por categoría, departamento, tecnología y tipo de solución.

¿Qué papel tienen las universidades en el ecosistema de software?

La conexión entre formación y problemas reales aparece como otro componente del ecosistema. Para Pacheco, la preparación de profesionales debe incluir contacto con empresas, prácticas y proyectos que permitan comprender los contextos específicos en los que se aplicará una solución tecnológica.

“Nosotros formamos estudiantes en Unifranz que están vinculados con las empresas del medio para que no solamente conozcan los problemas en las aulas, sino que tengan contacto con el entorno mediante prácticas profesionales y proyectos que las empresas nos piden resolver”, señaló Pacheco.

Unifranz también cuenta con espacios de trabajo colaborativo como el FabLab Santa Cruz, donde, según Pacheco, se integran estudiantes y otras universidades mediante proyectos. El objetivo es conectar conocimientos y capacidades para abordar problemas concretos.

De saber qué existe a saber con quién colaborar

Uno de los principales aportes de SoftBo es convertir un ecosistema disperso en un catálogo consultable. La plataforma reúne productos digitales y un directorio de desarrolladores que incluye empresas, startups, independientes, entidades de gobierno, ONG y universidades. También incorpora estadísticas y filtros para explorar el mapa.

La pregunta que plantea el proyecto cambia así de “¿qué software existe en Bolivia?” a “¿quién puede resolver este problema y dónde está?”. Esa transición tiene implicaciones para empresas que buscan proveedores, organizaciones que necesitan soluciones, desarrolladores que quieren visibilizar sus productos y universidades interesadas en conectar talento con proyectos.

Inteligencia artificial: una nueva capa del ecosistema

La inteligencia artificial ya aparece entre las tecnologías identificadas por SoftBo y, al mismo tiempo, está cambiando la forma en que se desarrolla software. El Lab TecnoSocial señala que 37 productos del catálogo declaran IA como tecnología central. La plataforma también incorpora un asistente de IA pensado para encontrar software a partir de necesidades expresadas en lenguaje natural, aunque su propia interfaz indica que esta función se encuentra en vista previa.

“Ahora no es suficiente saber programar en el área de Ingeniería de Sistemas e Innovación Digital, porque la inteligencia artificial también genera código y programación. Tenemos que desarrollar habilidades blandas como la resolución de problemas, el trabajo colaborativo, la comunicación y la escucha”, sostuvo Pacheco.

El cambio implica que el valor profesional no depende únicamente de escribir código. También aumenta la importancia de comprender problemas, trabajar con otras disciplinas, comunicarse con usuarios y convertir necesidades concretas en soluciones tecnológicas.

¿Qué significa este mapa para la economía creativa?

Durante el IV Foro Internacional de Economía Creativa, el desarrollo de software fue abordado como parte de un ecosistema donde el talento y la creatividad pueden convertirse en productos, servicios y nuevas oportunidades económicas. La plataforma SoftBo amplía esa conversación al hacer visible quiénes producen tecnología, qué crean y desde qué territorios.

El desafío, por tanto, no termina con identificar el talento. El siguiente paso es generar conexiones entre desarrolladores, empresas, startups, universidades, instituciones públicas y organizaciones que puedan utilizar o escalar esas soluciones.

El mapa deja una pregunta abierta, si Bolivia ya cuenta con cientos de productos digitales y actores distribuidos en distintos territorios, ¿cómo convertir esa diversidad tecnológica en más colaboración, innovación y oportunidades de desarrollo?