¿Por qué detectar a tiempo las alteraciones del neurodesarrollo puede cambiar la vida de un niño?

Los primeros años de vida son decisivos para el desarrollo del cerebro. Durante esta etapa se construyen las bases del aprendizaje, el lenguaje, la conducta y las habilidades sociales que acompañarán a una persona durante toda su vida. Por ello, identificar a tiempo cualquier alteración en el neurodesarrollo puede marcar una diferencia significativa en su bienestar futuro.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que el desarrollo en la primera infancia constituye uno de los determinantes más importantes de la salud, el aprendizaje y la productividad a lo largo de la vida. Asimismo, destaca que la detección e intervención tempranas permiten mejorar el desarrollo infantil y reducir el impacto de posibles dificultades en etapas posteriores.
Para Carlos Gonzales Trinidad, neuropsicólogo peruano y expositor del evento NeuroPulse, encuentro internacional enfocado en la neurociencia organizado por la carrera de Psicología de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz) de El Alto, uno de los instrumentos fundamentales para lograrlo es la anamnesis del neurodesarrollo.
«La anamnesis es una entrevista estructurada que busca identificar las posibles causas de las dificultades que presenta un paciente. Nos permite conocer todo lo relacionado con la gestación, el embarazo, el nacimiento y el desarrollo evolutivo del niño para comprender mejor su historia», explica.
Más que un simple cuestionario, esta herramienta permite reconstruir los acontecimientos que han influido en el desarrollo infantil y orientar una evaluación mucho más precisa.
Cuatro áreas que no deben pasar desapercibidas
Gonzales explica que existen cuatro dimensiones fundamentales que padres, docentes y profesionales deben observar durante el crecimiento de un niño: el desarrollo motor, el lenguaje, el desarrollo cognitivo y el desarrollo socioemocional.
Cada una aporta información valiosa sobre la manera en que el cerebro madura y responde al entorno. «Necesitamos conocer toda la historia del paciente para comprender mejor su desarrollo y establecer un diagnóstico adecuado», sostiene el especialista.
Detectar oportunamente dificultades en cualquiera de estas áreas permite diseñar estrategias de intervención antes de que los problemas afecten el aprendizaje, la adaptación escolar o la calidad de vida.
La importancia de actuar a tiempo
Uno de los principales mensajes compartidos durante NeuroPulse fue que el cerebro infantil posee una gran capacidad de adaptación durante los primeros años de vida.
«La detección temprana y la intervención temprana permiten evitar problemas posteriores. Como el cerebro tiene plasticidad, la recuperación puede ser mucho más rápida cuando se actúa oportunamente», afirma Gonzales.
Este principio es respaldado por la evidencia científica. Según la OMS, las intervenciones realizadas durante la primera infancia generan mayores beneficios porque aprovechan la elevada plasticidad cerebral característica de esta etapa del desarrollo.
Formar psicólogos para los desafíos del presente
Este enfoque también plantea nuevos desafíos para la formación de los futuros psicólogos, quienes necesitan desarrollar competencias actualizadas para comprender la complejidad del neurodesarrollo desde una mirada científica, interdisciplinaria y centrada en las personas. La actualización permanente del conocimiento resulta esencial en un campo donde la investigación avanza constantemente y surgen nuevas herramientas para la evaluación e intervención.
La participación de expertos de distintos países, tanto de manera presencial como virtual, como el caso de Neuro Pulse, forma parte de la estrategia de internacionalización que promueve la universidad para conectar a su comunidad académica con el conocimiento que se genera en el mundo. Este intercambio fortalece el perfil profesional de los futuros psicólogos y amplía su comprensión sobre los desafíos que enfrentan hoy los sistemas de salud y educación.
“La experiencia internacional, ya sea a través de un intercambio académico, una pasantía en el extranjero, o un proyecto colaborativo con estudiantes de otros países, proporciona una perspectiva global que enriquece profundamente el perfil de un egresado. Este tipo de vivencias permite a los estudiantes salir de su zona de confort, conocer otras realidades y desarrollar una capacidad de adaptación que es cada vez más valorada por el mercado laboral”, resalta María Fernanda Ollé, coordinadora nacional de Movilidad Internacional de Unifranz.
Porque comprender el neurodesarrollo no solo significa conocer cómo evoluciona el cerebro. Significa intervenir oportunamente, generar mejores oportunidades para niños y adolescentes y formar profesionales capaces de transformar vidas a través del conocimiento, la evidencia científica y una práctica cada vez más humana.