¿Qué es UX/UI y por qué transforma el diseño de experiencias digitales?

¿Qué es UX/UI y por qué transforma el diseño de experiencias digitales?

Las aplicaciones forman parte de actividades tan cotidianas como comunicarse, comprar, estudiar, trabajar, movilizarse o realizar una transacción. Esa presencia creciente ha cambiado también la manera de diseñar productos digitales, una interfaz ya no puede evaluarse solo por cómo se ve, sino por qué tan fácil, clara y útil resulta para quien la utiliza.

“Prácticamente nos están gobernando las aplicaciones, las usamos para todo”, señala Renzo Gorriti, docente de la carrera de Diseño Digital y Producción Transmedia de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz) sede La Paz.

En ese escenario, explica Gorriti, el diseño debe ayudar a que las personas alcancen de manera sencilla el objetivo para el cual fue creado un producto digital. El foco cambia de diseñar una pantalla a diseñar una experiencia que funcione para personas reales.

UX/UI reúne dos disciplinas complementarias. UX (User Experience) trabaja sobre la experiencia completa de una persona al usar un producto o servicio, mientras que UI (User Interface) diseña los elementos de la interfaz con los que esa persona interactúa. Juntas buscan que una solución digital sea útil, comprensible, accesible, eficiente y visualmente coherente.

¿Cuál es la diferencia entre UX y UI?

La diferencia principal está en el alcance. Nielsen Norman Group define la experiencia de usuario como el conjunto de aspectos que intervienen en la interacción de una persona con una empresa, sus servicios y sus productos. UX, por tanto, no se limita a una pantalla, incluye necesidades, contexto, percepción, facilidad de uso y resultados de la interacción.

UI, en cambio, se concentra en la interfaz, la estructura visual, jerarquía, botones, iconos, tipografía, componentes y otros puntos de contacto que permiten actuar dentro de una aplicación, sitio web o sistema. Adobe explica que la UI representa aquello que las personas ven y manipulan en pantalla, mientras que UX abarca una experiencia más amplia que incorpora investigación, estrategia e interacción.

“Si bien la parte estética es importante y lo que una empresa quiere comunicar también lo es, es fundamental esa conexión con el usuario y que la aplicación le funcione para cumplir sus metas”, sostiene Gorriti.

El diseñador deja así de tomar decisiones únicamente desde supuestos estéticos y comienza a investigar cómo piensan, actúan y utilizan el producto las personas. La apariencia sigue siendo importante, pero debe responder a una función y a una necesidad concreta.

¿UX/UI es una metodología?

UX/UI no es una metodología única. Es un campo de diseño que reúne principios, procesos y técnicas como investigación de usuarios, arquitectura de información, prototipado, pruebas de usabilidad, análisis de métricas y diseño visual. Dentro de esos procesos pueden utilizarse metodologías como Design Thinking u otros enfoques basados en ciclos de prueba y mejora.

La norma ISO 9241-210:2019, revisada y confirmada como vigente en 2025, establece principios y actividades de diseño centrado en las personas a lo largo del ciclo de vida de los sistemas interactivos. Ese enfoque parte de comprender a los usuarios, sus objetivos, tareas y contextos de uso antes de definir y validar una solución.

“Se trata de pensar en las necesidades y, sobre todo, en los resultados; que esto sea realista y de carácter aplicativo, es decir, que funcione”, explica el docente.

Investigar, prototipar y probar: así cambia el proceso de diseño

El enfoque UX modifica incluso el proceso creativo. Investigar usuarios, identificar necesidades, formular hipótesis, desarrollar prototipos, realizar pruebas y analizar resultados permite comprobar si una propuesta funciona antes de convertirla en un producto terminado. La experiencia deja de ser una consecuencia del diseño y pasa a formar parte de su construcción.

Ese proceso es de prueba y mejora. Probar puede revelar dificultades que obliguen a modificar una navegación, reorganizar información o replantear una interacción. El objetivo no es acertar a la primera, sino construir evidencia suficiente para mejorar la solución y reducir decisiones basadas únicamente en intuición.

Usabilidad y accesibilidad: una experiencia que debe funcionar para más personas

Una buena experiencia digital también debe considerar accesibilidad. El World Wide Web Consortium (W3C) explica que accesibilidad, usabilidad e inclusión están estrechamente relacionadas y que resulta más efectivo abordarlas de manera conjunta al diseñar sitios web y aplicaciones. La usabilidad busca que las personas alcancen sus objetivos de forma efectiva, eficiente y satisfactoria; la accesibilidad procura que personas con discapacidad puedan percibir, comprender, navegar e interactuar sin barreras.

Por eso, diseñar una interfaz intuitiva no consiste únicamente en simplificar botones o mejorar colores, también implica pensar en diferentes capacidades, dispositivos, formas de entrada, niveles de experiencia y contextos de uso. Una interfaz comprensible y predecible puede reducir errores y facilitar que más personas completen una tarea.

“La comodidad y la naturalidad en el uso de un servicio se basan principalmente en que el usuario tenga una buena experiencia”, afirma Gorriti.

Cuando las acciones son claras, los procesos resultan comprensibles y la navegación se siente natural, disminuye la fricción de uso. Esa facilidad puede fortalecer la relación de una persona con una aplicación, plataforma o servicio digital y hacer que su utilización se integre con mayor naturalidad a sus actividades habituales.

¿Por qué UX/UI gana relevancia en el mercado laboral?

La expansión de productos y servicios digitales está elevando también la demanda de perfiles capaces de diseñar experiencias. El Future of Jobs Report 2025 del World Economic Forum ubica a los UI and UX Designers entre los diez roles con mayor crecimiento previsto y relaciona esa expansión con tendencias como el acceso digital y el avance de la inteligencia artificial y las tecnologías de procesamiento de información.

El profesional de UX/UI necesita, por tanto, combinar competencias visuales con investigación, pensamiento crítico, interpretación de comportamientos, prototipado, evaluación y capacidad para traducir hallazgos en soluciones interactivas. El trabajo ya no termina cuando la interfaz “se ve bien”, debe demostrar que puede ser utilizada y que responde al propósito para el que fue creada.

“Se necesita saber diseñar las cosas y pensar haciendo, la parte procedimental y la parte aplicativa tienen que realizarse de forma práctica y no solamente teórica”, remarca Gorriti.

Formación en UX/UI: aprender haciendo desde problemas reales

La mención en UX/UI y Diseño de Experiencias Digitales de la carrera de Diseño Digital y Producción Transmedia de Unifranz incorpora UX Research, Design Thinking, pruebas de usuario, prototipado, accesibilidad y análisis de métricas. La página oficial de la carrera plantea el desarrollo de interfaces accesibles, intuitivas y eficientes en entornos web, móviles e inmersivos, además de la validación de soluciones centradas en el usuario.

“Desde el primer semestre se va inculcando a los estudiantes este pensamiento a favor del usuario,poco a poco van adquiriendo los procedimientos y las prácticas”, explica el docente.

“Es esencial trabajar en entornos reales y de forma realista, de esa manera sabremos que los resultados también van a ser reales”, concluye Gorriti.

Investigar, prototipar, probar, detectar problemas y volver a diseñar convierte el aprender haciendo en una parte central de la formación en UX/UI. La lógica es la misma que guía el diseño centrado en las personas, la de comprender antes de decidir, validar antes de asumir y mejorar a partir de la evidencia.