Profesional del futuro: qué deben enseñar las universidades para los trabajos que aún no existen

Profesional del futuro: qué deben enseñar las universidades para los trabajos que aún no existen

La inteligencia artificial, la automatización y los cambios económicos están transformando el empleo. El desafío de las universidades no es adivinar qué profesiones existirán, sino formar profesionales capaces de aprender, adaptarse y trabajar con tecnologías que todavía están evolucionando.

¿Qué estamos enseñando para los trabajos que todavía no existen? La pregunta resume uno de los principales desafíos de la educación superior. La inteligencia artificial (IA), la automatización, la transición energética y las nuevas dinámicas económicas están modificando las competencias que necesitan las empresas y los profesionales.

El Future of Jobs Report 2025, del Foro Económico Mundial (WEF), proyecta que hasta 2030 se crearán 170 millones de empleos y desaparecerán 92 millones. Además, cerca del 40% de las competencias requeridas en los puestos de trabajo cambiará.

Entre las habilidades que crecerán con mayor rapidez están la inteligencia artificial, el análisis de datos, la ciberseguridad y la alfabetización tecnológica. Pero el mismo informe destaca competencias humanas como el pensamiento creativo, la resiliencia, la flexibilidad, el liderazgo y el aprendizaje permanente.

¿Qué debe aprender un profesional del futuro?

La transformación del empleo significa que una carrera universitaria ya no puede limitarse a entregar conocimientos técnicos que permanecerán vigentes durante décadas.

Ronald Bedregal, coordinador del Observatorio Nacional del Trabajo (ONT) y director de Ingeniería Económica de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz), sostiene que los estudios realizados por el observatorio muestran una demanda creciente de competencias que combinan conocimientos técnicos y habilidades humanas.

“Las habilidades blandas como la comunicación efectiva, la conformación de equipos, el análisis crítico, son habilidades que hacen al nuevo profesional”, explica.

La tendencia coincide con el diagnóstico internacional. Según el WEF, las brechas de habilidades son una de las principales barreras para transformar las organizaciones: el 63% de los empleadores las identifica como un obstáculo relevante.

Esto significa que saber utilizar una herramienta tecnológica no será suficiente. El profesional deberá comprender problemas, formular preguntas, interpretar información, tomar decisiones y trabajar con otras personas.

¿Cómo debe cambiar la universidad?

La respuesta no consiste simplemente en agregar una asignatura sobre inteligencia artificial o incorporar más computadoras en las aulas. El cambio requiere metodologías que permitan al estudiante desarrollar capacidades aplicables a diferentes escenarios.

Bedregal destaca la importancia de las competencias digitales junto con el trabajo en equipo, la comunicación efectiva y otras habilidades necesarias para ingresar al mercado laboral.

En este contexto, el aprendizaje basado en proyectos, los laboratorios de innovación, la simulación y las experiencias prácticas adquieren mayor importancia. El objetivo es que el estudiante no solo conozca una herramienta, sino que aprenda cuándo utilizarla, cómo evaluar sus resultados y qué decisiones puede tomar a partir de ella.

Esta lógica está presente en el modelo educativo de Unifranz. Los Proyectos Integradores permiten conectar conocimientos de diferentes asignaturas para abordar problemas concretos y desarrollar soluciones. La universidad plantea esta metodología como una forma de acercar la formación académica a situaciones similares a las que los estudiantes encontrarán en su vida profesional.

¿La inteligencia artificial reemplazará a los profesionales?

La inteligencia artificial puede automatizar tareas relacionadas con la redacción, programación, análisis de información, generación de imágenes y otras actividades. Sin embargo, automatizar tareas no significa necesariamente eliminar profesiones completas.

La UNESCO IESALC plantea que las universidades deben preparar a los estudiantes para utilizar la IA de manera crítica, responsable y ética. El reto consiste en desarrollar capacidades para comprender sus posibilidades, reconocer sus limitaciones y evaluar los resultados que produce.

Para un profesional, esto implica que la alfabetización en IA será cada vez más importante. Un periodista, por ejemplo, puede utilizar sistemas automatizados para procesar grandes cantidades de información, pero deberá verificar datos y decidir qué información es relevante. Un médico podrá apoyarse en herramientas de IA, pero continuará necesitando criterio clínico y capacidad para comunicarse con sus pacientes.

La IA, por tanto, puede convertirse en una herramienta del profesional, pero el criterio para utilizarla seguirá siendo una competencia humana fundamental.

Unifranz también aborda esta transformación desde la educación. Su propuesta de Aprender haciendo plantea experiencias prácticas que permiten a los estudiantes aplicar conocimientos y enfrentarse a situaciones vinculadas con su futuro entorno laboral.

¿Cuáles serán las habilidades más importantes?

El profesional del futuro necesitará combinar competencias tecnológicas y humanas.

Entre las capacidades con mayor relevancia estarán:

  • Inteligencia artificial y alfabetización tecnológica.
  • Análisis de datos.
  • Pensamiento creativo y crítico.
  • Comunicación efectiva.
  • Trabajo en equipo.
  • Liderazgo.
  • Resiliencia y flexibilidad.
  • Capacidad de aprendizaje permanente.
  • Resolución de problemas.

El WEF estima que 59 de cada 100 trabajadores necesitarán capacitación o actualización antes de 2030. Esto demuestra que la formación profesional no termina con la obtención de un título universitario.

La educación continua, las certificaciones y las microcredenciales pueden complementar la formación inicial y permitir que los profesionales actualicen sus conocimientos a medida que cambian las tecnologías.

¿Qué pasará con las profesiones actuales?

La transformación tecnológica no significa que todas las profesiones existentes vayan a desaparecer. El WEF prevé crecimiento tanto en ocupaciones tecnológicas como en sectores relacionados con cuidados, educación, construcción, agricultura y otros servicios esenciales.

Lo que cambiará será la manera de ejercerlas.

El profesional de la salud tendrá que interactuar con sistemas de IA; el abogado podrá utilizar herramientas de análisis automatizado; el periodista trabajará con sistemas capaces de procesar grandes volúmenes de información; y el ingeniero deberá actualizar continuamente sus conocimientos tecnológicos.

Por eso, el reto universitario no consiste en predecir exactamente cómo será el mercado laboral en 2035. Consiste en desarrollar profesionales capaces de adaptarse a escenarios que todavía no pueden definirse con precisión.

Formar para lo que todavía no tiene nombre

La universidad del futuro no necesariamente será una institución sin aulas, profesores o carreras. Será una universidad en la que esos elementos tendrán funciones diferentes.

El docente tendrá que orientar y acompañar; el estudiante tendrá que participar activamente; la tecnología será una herramienta y los proyectos reales permitirán poner a prueba los conocimientos.

La experiencia de Unifranz con proyectos integradores, laboratorios y metodologías prácticas refleja esta transición hacia una formación más vinculada con el mundo laboral.

El desafío, entonces, no es descubrir hoy cuál será el nombre del empleo que surgirá mañana.

Es formar personas capaces de aprender cuando ese empleo aparezca.

Preguntas frecuentes sobre el profesional del futuro

¿Qué es un profesional del futuro?
Es una persona capaz de combinar conocimientos técnicos con habilidades humanas, utilizar nuevas tecnologías y actualizar continuamente sus competencias.

¿Qué habilidades necesitarán los trabajadores en el futuro?
Entre las más importantes estarán la inteligencia artificial, análisis de datos, alfabetización tecnológica, pensamiento crítico, creatividad, comunicación, trabajo en equipo y aprendizaje permanente.

¿La inteligencia artificial eliminará las profesiones actuales?
No necesariamente. La IA puede automatizar determinadas tareas y transformar la forma de ejercer una profesión, pero muchas actividades seguirán requiriendo criterio humano, creatividad, comunicación y toma de decisiones.

¿Qué deben enseñar las universidades?
Además de conocimientos especializados, deben desarrollar competencias digitales, pensamiento crítico, resolución de problemas, colaboración, creatividad y capacidad de aprendizaje continuo.

¿Por qué es importante aprender durante toda la vida?
Porque las competencias laborales cambian rápidamente. La actualización permanente permite que los profesionales respondan a nuevas tecnologías, herramientas y necesidades del mercado.