Por qué conocer una universidad antes de elegir puede cambiar el futuro de un estudiante

Apoyo de padres

Hasta hace poco, Carmen todavía tenía preguntas. ¿Era realmente la mejor universidad para su hija? ¿Tendría suficientes prácticas? ¿Cómo sería su formación? ¿Llegaría preparada al mundo laboral? Como cualquier madre, no buscaba solo una carrera; quería la tranquilidad de saber que la decisión que estaba por apoyar sería la correcta.

Al terminar el recorrido por la Universidad Franz Tamayo (Unifranz) El Alto, la respuesta fue distinta: «Sí, definitivamente resolví todas mis dudas. Estoy convencida de que mi hija va a entrar a esa carrera». No fue un folleto ni una campaña publicitaria lo que terminó de convencerla. Fue recorrer la clínica donde su hija realizará sus prácticas, conocer los laboratorios y descubrir que la formación práctica comienza desde el primer semestre.

La historia de Carmen se repitió en decenas de familias durante la más reciente jornada de puertas abiertas organizada por Unifranz El Alto. Madres, padres y apoderados caminaron por los espacios donde, dentro de poco, podrían formarse sus hijos. Preguntaron, compararon, despejaron dudas y, sobre todo, comenzaron conversaciones que difícilmente habrían tenido únicamente desde casa.

Johan Subieta también encontró respuestas durante el recorrido. «La experiencia fue excelente. Fue muy dinámica. La metodología que Unifranz está planteando es nueva y fuera de lo común. Creo que los estudiantes van a prepararse de una forma especial y muy buena», comenta.

Para Galo Calle, el momento decisivo llegó al ingresar a los laboratorios de Ingeniería de Sistemas e Innovación Digital. «Me ha parecido muy innovador. Quedé muy impactado por las prácticas que se van a realizar y cómo se va a formar profesionalmente. Nos enseñaron paso a paso y resolvieron todas nuestras dudas», relata.

Detrás de estas jornadas existe una intención que va mucho más allá de mostrar infraestructura. Gloria Mendoza, jefa de Admisiones de Unifranz El Alto, explica que el propósito es que las familias cuenten con toda la información necesaria para acompañar una decisión que marcará el futuro de sus hijos.

«Buscamos que cada familia se vaya con la tranquilidad de haber tomado una decisión basada en información y no en suposiciones. Elegir una carrera es una de las decisiones más importantes en la vida de un joven, por eso queremos que los padres conozcan cómo aprende su hijo, qué oportunidades tendrá, cuál será su proyección profesional y cómo la universidad lo acompañará durante ese proceso. Si al finalizar la jornada padres e hijos salen conversando con más claridad sobre su futuro, sentimos que el objetivo está cumplido.»

La decisión de estudiar una carrera suele involucrar mucho más que la vocación del estudiante. También intervienen expectativas familiares, dudas sobre el mercado laboral y, en ocasiones, ideas preconcebidas sobre determinadas profesiones. 

Al terminar la jornada, probablemente muchas familias aún no hayan tomado una decisión definitiva. Pero esa conversación ya no comienza desde la incertidumbre, sino desde la experiencia de haber recorrido juntos el lugar donde los sueños, el talento y la vocación encontrarán la oportunidad de convertirse en una profesión.