Perrotón Unifranz supera su meta y entrega más de dos toneladas de alimento a refugios de animales

Representantes de los albergues beneficiarios reciben el alimento recaudado con el Perrotón Unifranz.

Más de dos toneladas de alimento para perros fueron entregadas a refugios y albergues de La Paz como resultado de la cuarta versión del Perrotón Unifranz 2026. La cifra superó ampliamente la meta inicial de 1,5 toneladas planteada y convirtió la participación ciudadana en ayuda directa para animales rescatados y en situación de calle.

“Siento satisfacción y alegría, porque todo el esfuerzo del equipo permitió que podamos superar esta meta. Al inicio nos planteamos llegar a una tonelada y media de croquetas y haber rebasado esa cantidad realmente nos llena de emoción”, destacó Marycell Pinaya, directora de Servicios Estudiantiles de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz) sede La Paz.

Explicó que el resultado fue posible gracias a la movilización de diferentes sectores de la comunidad universitaria y de la ciudadanía, además del trabajo desarrollado junto a la Fundación Unifranz para promover la participación y sensibilizar sobre la importancia de apoyar a los refugios.

“Hubo estudiantes, docentes y equipos que fueron concientizando sobre la importancia del Perrotón. También tuvimos el impulso de la Fundación Unifranz y la promoción desde nuestras redes oficiales, para invitar a toda la comunidad paceña”, señaló.

El impacto de la recolección se hace visible en la realidad cotidiana de los refugios, donde la alimentación representa una de las principales necesidades. Algunos de los albergues beneficiarios atienden de manera permanente a decenas e incluso más de un centenar de animales rescatados.

“Para nosotros este apoyo es muy valioso e importante porque nos permite continuar con esta labor. Actualmente estamos con 130 peluditos y el tema de la comida es algo que todos los días nos preocupa”, afirmó Kevin Alarcón Cantuta, responsable del refugio Al Rescate.

Para Alarcón, actividades como el Perrotón generan un doble impacto: alivian parte de las necesidades que enfrentan los refugios y, al mismo tiempo, involucran a la sociedad en la protección y el bienestar animal.

“No solo nos da un alivio a nosotros, sino que también compromete a la sociedad a ayudar y a ser más consciente de que los animalitos también tienen derechos. Mientras más personas se sumen, más cosas podemos hacer y más vidas podemos cambiar”, sostuvo.

Desde el Centro de Rescate Animal Laika, su presidenta, Marianne Nolte, explicó que aproximadamente 60 animales bajo su cuidado serán beneficiados con la donación y recordó que la demanda de alimento se multiplica cuando se considera la cantidad de refugios existentes en la ciudad.

“Somos bastantes refugios y algunos llegan a tener entre 100 y 150 animales. El Perrotón ayuda a integrar a las familias con sus mascotas, a hacer deporte y, al mismo tiempo, a alimentar a tantos animalitos que están dentro de los refugios”, indicó Nolte.

Una realidad similar enfrenta el albergue Angelitos del Pedregal. Jacqueline Zúñiga, representante de la organización, señaló que la ayuda recibida estará destinada directamente a los 143 animales que actualmente se encuentran bajo su cuidado.

“Estamos agradecidos por esta donación, porque va directamente a ellos. Este tipo de actividades también ayuda a que las personas vean la necesidad que tienen los animales abandonados y en situación de calle”, manifestó.

Para Pinaya, la entrega representa un aporte frente a una necesidad mucho mayor y reafirma uno de los propósitos centrales del Perrotón: convertir la participación de la comunidad en una acción concreta de apoyo.

“Sabemos la gran labor que realizan estas fundaciones y también sabemos que necesitan mucho apoyo. Con esto queremos aportar con un granito de arena. Esa es la idea del Perrotón: generar impacto en la sociedad y ayudar a estos albergues”, afirmó.

La directora de Servicios Estudiantiles destacó además que este tipo de iniciativas permiten trasladar la formación universitaria hacia experiencias vinculadas con el entorno. “Todo lo aprendido en las aulas debemos y podemos transmitirlo a nuestra comunidad. Creo que eso es lo más importante: convertir lo aprendido en una experiencia”, sostuvo.

Tras superar la meta planteada para esta cuarta versión, el desafío ya apunta hacia adelante. Pinaya invitó a mantener diariamente una actitud responsable hacia los animales y anticipó el objetivo para una próxima edición: movilizar nuevamente a la ciudadanía y superar las más de dos toneladas alcanzadas este año.

“No esperemos este tipo de eventos para ser responsables con nuestros animales y con los que están en la calle. Los invitamos desde ahora al próximo Perrotón para poder lograr todavía más alimento recaudado y ayudar a muchas más fundaciones”, concluyó.