Oxígeno que salva vidas: la planta criogénica que convierte a Cochabamba en referente sanitario

Oxígeno que salva vidas: la planta criogénica que convierte a Cochabamba en referente sanitario

La Planta Criogénica de Oxígeno Medicinal de Cochabamba se consolida como un ejemplo de inversión pública con impacto directo en la población, según un informe académico de Unifranz que documenta cinco años de operación de la planta y revela un efecto multiplicador de 61,9 veces sobre la inversión inicial, lo cual impacta en la economía ciudadana.

Lo que la academia documentó

El informe de Unifranz, liderado por el Vicerrector Rolando López y actualmente en proceso de validación para su publicación, analizó cinco años de operación de la planta y llegó a una conclusión: por cada boliviano invertido, se generaron 61,9 bolivianos de valor económico y social. El valor público acumulado asciende a Bs 79,7 millones sobre una inversión inicial de Bs 3,8 millones.

Esos números se traducen en realidades concretas: ahorro familiar de hasta Bs 2.000 mensuales para hogares que ya no compran oxígeno en el mercado privado —donde el tanque llega a Bs 250— y continuidad terapéutica sin interrupciones para pacientes críticos en 29 centros de salud municipales.

La Planta de Oxígeno de Cochabamba es hoy un patrimonio económico y social para los habitantes del municipio.

Evidencia académica para mejores decisiones

Desde la mirada médica, el Dr. Gastón Cornejo, decano de la Facultad de Ciencias de la Salud de Unifranz, subraya que el oxígeno medicinal es un medicamento esencial, no un insumo secundario. Su disponibilidad permanente resulta indispensable para pacientes con patologías pulmonares y cardíacas, personas accidentadas, pacientes quirúrgicos, ambulancias y salas hospitalarias.

«La medicina de emergencia no puede esperar», advierte al remarcar que cualquier interrupción en el suministro afecta directamente a los pacientes más vulnerables.

Este modelo demuestra que una inversión pública bien planificada y gestionada puede convertirse en un seguro sanitario territorial. La academia, al aportar datos, análisis y evidencia, permite dimensionar beneficios que muchas veces no son visibles en el corto plazo.

Inversión para necesidades reales

«Lo importante es la labor social que cumple esta planta. No es una labor comercial; es una forma humanitaria de demostrar a la población que cuando se hace una inversión pública de esta naturaleza también podemos tener una producción positiva para nuestra sociedad, más aún si está avalada por la academia».

Así lo valoró el propio Secretario de Salud Cruz del municipio, Aníbal Cruz, señalando que el respaldo académico de Unifranz es lo que transforma una buena gestión en un modelo replicable.

La producción de oxígeno en Cochabamba es accesible de manera gratuita para los ciudadanos; solo tienen que contar con su carné del SUS.

Más allá de la infraestructura, la planta representa autonomía, previsión y protección social. En tiempos de crisis, su impacto confirma que la inversión en salud, cuando responde a necesidades reales y está acompañada por evidencia, no solo fortalece al sistema sanitario: salva vidas y mejora la calidad de vida de la población hoy y hacia el futuro.

Autonomía frente a la crisis

Instalada en 2021 durante la emergencia por COVID-19, la planta fue concebida por el Municipio para responder a una necesidad crítica: garantizar oxígeno medicinal sin depender de proveedores externos ni del transporte interdepartamental.

Según el Ing. Luis Almanza Orellana, jefe de la planta, su funcionamiento se basa en la licuefacción y destilación fraccionada del aire, proceso que separa el oxígeno líquido y lo transforma en oxígeno gaseoso seguro para uso médico.

Almanza explica que el oxígeno medicinal de esta planta alcanza una pureza del 99,6 % certificada por AGEMED.

La Planta Criogénica de Oxígeno nació como una respuesta a las necesidades sanitarias durante la pandemia del Covid-19.

Con capacidad de carga de 50 m³ por hora, abastece ininterrumpidamente a hospitales, centros de salud integrales y pacientes oxígeno-dependientes del SUS en Cercado, incluso en escenarios de bloqueos, escasez de combustible o interrupciones logísticas, tal el caso de los bloqueos que hoy padece principalmente el departamento de La Paz.

«Su principal beneficio es la autonomía: no depender de proveedores externos, incluso en contextos de bloqueos o crisis», subraya Almanza. Además, destaca que es la primera planta criogénica pública con registro sanitario a nivel nacional, lo que fortalece la respuesta sanitaria para Cochabamba y otros municipios.

Un modelo que la sociedad merece replicar

La planta criogénica de Cochabamba funciona como un seguro sanitario territorial: su valor aumenta exactamente cuando el sistema enfrenta crisis, escasez o cortes logísticos. Lo que Unifranz documentó es la demostración de que cuando la inversión pública se gestiona con visión y la academia acompaña con evidencia y rigor, el mayor beneficiario es siempre la población.