Ocho de cada diez jóvenes bolivianos carga ansiedad o depresión en silencio. Una investigación lo confirma — y señala lo que viene después

Ocho de cada diez jóvenes bolivianos carga ansiedad o depresión en silencio. Una investigación lo confirma — y señala lo que viene después

Lo evidente: Una investigación de Unifranz Cochabamba aplicada a 1.254 adolescentes entre 13 y 18 años revela que el 85% presenta sintomatología ansiosa y el 78% síntomas depresivos. Los datos no miden lo que ya llegó a crisis — miden las señales tempranas de lo que viene.

La OMS estima que entre el 14 y el 16% de adolescentes en América Latina presenta trastornos mentales diagnosticados. Si los hallazgos de Unifranz anticipan lo que viene, Bolivia enfrenta una emergencia de proporciones que el sistema de salud todavía no está preparado para atender.

En Unifranz los estudiantes participan de actividades que ayudan en su salud mental.

Lo subyacente: Esta no es una crisis que llegó sola. Soledad crónica, comparación permanente y ausencia de propósito — en un país que ocupa el puesto 7 entre las economías más complejas del mundo para hacer negocios — configuran el terreno donde la baja autoestima se convierte en trastorno. Y el trastorno, sin atención, en destino.

La fuga de talento humano es el daño más silencioso. Cuando una generación entera ve en emigrar su única válvula de escape, el tejido social se debilita y las sociedades se vuelven más vulnerables a las crisis que vienen.

El bienestar de la Nación Unifranz es una prioridad.

Frente a ese diagnóstico, Unifranz no espera. La Semana de la Salud Mental y el In Sight Lab —que atendió 359 estudiantes en menos de un año— son la demostración de que una respuesta sistemática puede instalarse como infraestructura permanente. La propuesta: convertir esa evidencia en política pública nacional.

El dato que reencuadra todo: «Nos preocupa ver indicadores tan altos de ansiedad y depresión en jóvenes de entre 13 y 18 años. Son situaciones que afectan su desenvolvimiento y su proyecto de vida», señala Mónica Messa, directora de la carrera de Psicología de Unifranz.

En Unifranz, la meditación es una forma sencilla de fortalecer la salud mental.

Por qué esto va más allá de un estudio universitario: Como sostiene el Vicerrector Rolando López: «La medicina del futuro no solo debe curar enfermedades — debe aprender a comprender a las personas, prevenir el sufrimiento emocional y construir bienestar desde edades tempranas».

Francisco Carlos Rodrígues Araujo Junior, estudiante de séptimo semestre de Psicología, lo percibe antes que nadie — porque lo carga por dentro y lo reconoce en el silencio de quienes lo rodean cada día. Su voz fue la primera grieta en el muro. La investigación es lo que hay detrás.