Microcredenciales: cómo impulsan la empleabilidad temprana de los universitarios

Microcredenciales: cómo impulsan la empleabilidad temprana de los universitarios

Las microcredenciales están ganando espacio en la educación superior como una forma de certificar competencias específicas antes de que el estudiante termine una carrera. Cada vez más, el perfil profesional se construye durante la carrera y no únicamente al momento de recibir el título, lo que es un reto para las universidades.

“Las empresas no están buscando personas que memoricen teoría, buscan personas que puedan solucionar problemas. En la formación de profesionales esto significa integrar proyectos, retos y actividades prácticas para fortalecer la empleabilidad temprana y mostrar qué sabe hacer un futuro profesional”, señala Caroline Ayala, coordinadora nacional de Desarrollo Curricular de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz).

Por años, el modelo universitario se apoyó principalmente en una secuencia de clases teóricas, evaluaciones y una certificación final. Ese esquema pierde fuerza frente a un mercado laboral que exige competencias aplicables y capacidad de adaptación. En ese sentido, la pregunta cambia: ¿por qué esperar hasta la graduación para demostrar lo que un estudiante ya sabe hacer?

¿Qué son las microcredenciales y para qué sirven?

Las microcredenciales son certificaciones de formación específica que acreditan que una persona ha desarrollado determinadas capacidades o conocimientos. En el ámbito universitario, permiten hacer visible el aprendizaje adquirido en áreas concretas sin esperar a completar toda la carrera.

En medio de esta transformación en la formación universitaria, Unifranz incorpora las microcredenciales como parte de una evolución de su modelo educativo. Ayala explica que el estudiante tendrá tres opciones de microcredenciales a lo largo de su formación, con el objetivo de desarrollar capacidades de manera temprana y acercarse antes al entorno laboral.

“Las microcredenciales están incluidas en todo el plan de estudios. El estudiante va a tener tres opciones a lo largo de su formación (…). Son certificaciones de formación específica que le van a permitir desarrollar ciertas capacidades de manera temprana para entrar a un entorno laboral anticipado”, afirma Ayala.

¿Cómo se relacionan las microcredenciales con la empleabilidad temprana?

La principal ventaja es que permiten que un estudiante demuestre competencias concretas antes de graduarse. Esto puede fortalecer su perfil para pasantías, primeras experiencias laborales y procesos de selección para cargos junior, especialmente cuando la empresa necesita identificar capacidades aplicables y disposición para seguir aprendiendo.

Para Miguel Ángel Velarde, coordinador de Reclutamiento y Selección de Unifranz Sede La Paz, un perfil junior no se evalúa únicamente por los años de experiencia. 

“Cuando hablamos de un perfil junior, lo más importante es que tenga las competencias adecuadas para desempeñarse en el cargo. Como es un perfil junior, no se busca mucha experiencia o dominio, sino que tenga la predisposición a aprender y que tenga experiencia en algún campo específico, le va a sumar muchos puntos”, explica Velarde.

Microcredenciales y portafolio de proyectos: una combinación que diferencia al perfil junior

Una microcredencial puede indicar en qué área ha desarrollado una competencia un estudiante, mientras que un portafolio de proyectos permite mostrar cómo la aplica. Juntos, ambos elementos ayudan a construir una evidencia más concreta del perfil profesional.

Velarde destaca precisamente el valor de esa evidencia frente a una evaluación basada solo en notas. “Un portafolio de proyectos, tener microcredenciales que me indiquen cuáles son sus inclinaciones, sus áreas de dominio, algo en lo que ya podría incluso tener experticia, me sirve mucho más que tener un puntaje”, sostiene.

En su lectura, un promedio académico aporta información sobre disciplina y responsabilidad, pero no necesariamente muestra qué puede hacer una persona en una situación de trabajo. Por eso, proyectos, certificaciones y experiencias prácticas se convierten en señales adicionales para un proceso de selección.

Además de conocimientos técnicos, los procesos de selección suelen prestar atención a competencias como comunicación, trabajo en equipo, capacidad de aprendizaje, resolución de problemas y adaptación. Estas habilidades son difíciles de representar únicamente con un examen o una nota final, pero pueden observarse con mayor claridad en proyectos y experiencias prácticas.

Desde esta perspectiva, la formación universitaria deja de ser solo una etapa previa al trabajo. Se convierte en un proceso en el que el estudiante puede acumular evidencias de aprendizaje y construir progresivamente su perfil profesional.

Aprender haciendo: del examen al proyecto

La certificación de competencias se acompaña de una metodología centrada en la práctica. En lugar de depender únicamente de exámenes teóricos o memorísticos, el modelo incorpora proyectos, retos y actividades de laboratorio desde los primeros semestres.

“En Unifranz, el proyecto integrador parte de los retos, de los problemas que se generan en diferentes grados de complejidad”, señala Ayala. La lógica es que estudiantes de distintas materias puedan aplicar sus conocimientos para resolver situaciones vinculadas con problemas reales o con desafíos similares a los que encontrarán en su vida profesional.

El enfoque de microcredenciales, proyectos integradores y aprendizaje práctico busca responder a una necesidad concreta del mercado: identificar con mayor claridad qué puede hacer un candidato y qué competencias está preparado para seguir desarrollando.

En Unifranz, la propuesta apunta a que el perfil profesional no se construya únicamente al final de la carrera. Las microcredenciales permiten certificar aprendizajes específicos durante el recorrido universitario, mientras los proyectos integradores y el portafolio aportan evidencia de aplicación.

El resultado es un estudiante que puede llegar al mercado laboral con algo más que una libreta de notas, sino con un conjunto de competencias demostrables, experiencias prácticas y certificaciones que muestran hacia dónde se orienta su perfil profesional.