Mercado laboral internacional: qué necesita un profesional para competir más allá de las fronteras

Mercado laboral internacional: qué necesita un profesional para competir más allá de las fronteras

Competir en el mercado laboral internacional exige más que contar con un título universitario. Un profesional necesita combinar conocimientos especializados, experiencia práctica, dominio tecnológico, idiomas, capacidad de adaptación y habilidades para trabajar con personas de diferentes contextos.

“Un profesional de clase mundial es aquel que tiene la capacidad de participar en trabajos, proyectos y programas que trascienden su ciudad, región o país. Esto implica comprender que, fuera de nuestras fronteras, también existe un mercado global en el que profesionales de distintos lugares compiten y colaboran”, explica Carlos Dabdoub, vicerrector de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz).

La expansión del trabajo digital, los equipos distribuidos y las cadenas internacionales de servicios ha ampliado las posibilidades de colaboración entre países. Al mismo tiempo, las empresas buscan perfiles capaces de responder a cambios tecnológicos y resolver problemas en entornos cada vez más diversos.

¿Qué competencias necesita un profesional para competir internacionalmente?

El Future of Jobs Report 2025 del World Economic Forum identifica el pensamiento analítico como la habilidad central más demandada por los empleadores. También sitúa entre las competencias de mayor crecimiento la inteligencia artificial y los datos, redes y ciberseguridad, alfabetización tecnológica, creatividad, resiliencia, flexibilidad y aprendizaje permanente.

El informe estima además que el 39% de las habilidades centrales de los trabajadores cambiará o quedará desactualizado entre 2025 y 2030. Para un profesional que busca competir en distintos mercados, esto convierte la actualización continua en parte del perfil y no en una actividad ocasional.

Estas capacidades no sustituyen el conocimiento especializado de cada profesión. Lo complementan para que ese conocimiento pueda utilizarse frente a problemas, tecnologías y contextos que cambian.

La experiencia práctica convierte conocimientos en resultados

En un mercado internacional, demostrar lo que se sabe hacer puede ser tan importante como enumerar lo que se estudió. Proyectos, prácticas, casos reales, portafolios y experiencias de investigación permiten mostrar cómo una persona aplica conocimientos y responde ante problemas concretos.

“Hoy, los profesionales bolivianos no solo compiten con colegas del país, sino también con profesionales de otras partes del mundo. De hecho, personas formadas en Ingeniería Comercial y otras áreas ya participan en proyectos y servicios de consultoría para organizaciones de otros países, incluso sin salir de Bolivia”, sostiene Dabdoub.

El aprendizaje basado en proyectos contribuye a ese proceso porque obliga al estudiante a investigar, tomar decisiones, trabajar con otras personas y presentar resultados. La experiencia práctica no reemplaza los fundamentos teóricos: permite comprobar si pueden utilizarse en una situación real.

Los idiomas amplían el acceso a equipos y mercados

Trabajar con personas de otros países puede exigir comprender documentación, participar en reuniones, escribir informes o presentar ideas en otro idioma. Por eso, el dominio lingüístico funciona como una competencia de acceso para determinadas oportunidades.

El valor del idioma también es cultural. Comunicarse en un equipo internacional implica reconocer diferencias en formas de trabajo, expectativas, horarios, estilos de negociación y maneras de presentar una idea.

La competencia intercultural no consiste únicamente en conocer otras costumbres. También implica ajustar la comunicación, escuchar, evitar supuestos y aprender a colaborar con personas que pueden interpretar una misma situación de forma diferente.

La tecnología redefine el estándar profesional

La alfabetización tecnológica ya no corresponde únicamente a las carreras de sistemas. Datos, inteligencia artificial, automatización, plataformas colaborativas y ciberseguridad atraviesan múltiples profesiones.

Esto no significa que todos deban convertirse en especialistas técnicos. Significa que necesitan comprender cómo las herramientas modifican su campo, qué riesgos presentan y cómo utilizarlas con criterio.

El World Economic Forum ubica IA y big data como las habilidades de crecimiento más rápido hacia 2030. Para un perfil internacional, la ventaja no está solo en conocer una herramienta, sino en poder aprender nuevas tecnologías a medida que cambian.

La internacionalización universitaria expone al estudiante a otros contextos

La experiencia internacional puede comenzar antes de buscar empleo. Intercambios, aulas globales, proyectos compartidos y movilidad académica permiten que los estudiantes trabajen con metodologías, culturas y sistemas universitarios distintos.

Unifranz cuenta con el programa Internacionalízate, a través del cual estudiantes pueden postular a experiencias académicas en universidades extranjeras. El portal oficial contempla intercambios presenciales, virtuales e híbridos y establece requisitos académicos, de idioma y documentación según el destino.

La academia también desarrolla modalidades de movilidad Incoming, mediante las cuales recibe estudiantes extranjeros en Bolivia. Estas experiencias permiten trabajar con personas de otros contextos sin esperar hasta el ingreso al mercado laboral.

¿Qué aporta una doble titulación?

La doble titulación es otra forma de internacionalización académica. Permite cumplir requisitos establecidos por dos instituciones y obtener títulos de ambos sistemas cuando se completa el programa correspondiente.

Unifranz y la Universidad de Investigación y Desarrollo (UDI) de Colombia mantienen un convenio de doble titulación que articula Ingeniería Comercial con Administración de Empresas. El acuerdo fue firmado en 2024 y ya cuenta con experiencias de estudiantes que cursaron parte de su formación en Colombia.

En agosto de 2026, el caso de José Manuel Pereira Vargas, estudiante que completó esta experiencia y obtuvo los títulos de Ingeniería Comercial y Administración de Empresas tras estudiar en Bucaramanga.

La doble titulación puede ampliar la exposición a otros sistemas académicos, redes profesionales y formas de trabajar.

QS Stars aporta una referencia externa sobre empleabilidad

Las evaluaciones externas pueden complementar la información sobre una institución, siempre que se explique qué mide cada una. En 2025, Unifranz obtuvo la evaluación QS Stars, un sistema desarrollado por Quacquarelli Symonds que valora dimensiones específicas de las universidades.

La evaluación comunicada por Unifranz incluye cinco estrellas en empleabilidad y gobernanza, además de cuatro estrellas en impacto social e infraestructura. QS Stars no es un ranking general: analiza áreas concretas y asigna valoraciones por dimensión.

“Estos resultados no solo representan una validación internacional de nuestro modelo educativo, sino que evidencian su alineación con dos desafíos clave: la pertinencia profesional y la capacidad de generar una contribución real a la sociedad”, afirma Cristhian Uriona, decano académico de Unifranz Santa Cruz.

La valoración en empleabilidad puede servir como una referencia sobre este enfoque, sin embargo la evaluación individual de las competencias son cada vez más importantes.

Las certificaciones y credenciales complementan, pero no reemplazan la experiencia

Cursos, certificaciones técnicas y microcredenciales pueden ayudar a mostrar conocimientos específicos, sobre todo en áreas que cambian con rapidez. Su utilidad aumenta cuando están vinculadas con proyectos, experiencia o evidencia de aplicación.

Un certificado demuestra que se completó un proceso formativo; un portafolio o proyecto puede mostrar cómo se utilizó ese conocimiento. En procesos de selección internacionales, ambas formas de evidencia pueden complementarse.

El perfil internacional también necesita habilidades humanas

La especialización y la tecnología no eliminan la importancia de comunicación, liderazgo, trabajo en equipo, resolución de conflictos y capacidad de adaptación.

El Future of Jobs Report 2025 mantiene entre las habilidades centrales la resiliencia, flexibilidad, liderazgo e influencia social. En equipos multiculturales, estas competencias adquieren una dimensión adicional porque las personas trabajan desde referencias y contextos diferentes.

¿Qué significa realmente tener un perfil profesional global?

Un perfil global no se define únicamente por haber viajado o estudiar en otro país. Se construye cuando una persona puede trasladar sus conocimientos entre contextos, aprender de otras formas de trabajo y colaborar sin depender de que todos compartan la misma experiencia.

“Por eso, hablar de un profesional de clase mundial significa entender que su campo de acción puede ser global. Es un profesional capaz de desenvolverse en distintos contextos, ampliar su perspectiva más allá de su entorno inmediato y poner sus conocimientos y competencias al servicio de oportunidades que trascienden las fronteras”, concluye Dabdoub.

Esa capacidad se desarrolla progresivamente. Especialización, idiomas, proyectos, internacionalización, tecnología y aprendizaje continuo aportan piezas diferentes a un mismo perfil.

Competir internacionalmente significa demostrar capacidad de adaptación

El mercado internacional amplía oportunidades, pero también amplía la competencia. Un profesional puede ser evaluado junto con candidatos de otros países y sistemas educativos.

Por eso, el desafío no es acumular credenciales sin conexión entre sí. Es construir un perfil coherente que demuestre conocimientos, experiencia, capacidad de aprender y resultados.

La combinación de experiencia práctica, especialización, idiomas, tecnología y exposición internacional ofrece herramientas para responder a un mercado laboral cada vez más conectado, sin convertir ninguna de ellas en una garantía automática de éxito.