Medicina acreditada al Mercosur: ¿qué significa este sello para la formación profesional?

Antes de llegar a un consultorio, a una sala de emergencias o al internado, un médico atraviesa años de formación, práctica, evaluación y aprendizaje constante. En ese camino, estudiar Medicina en una carrera acreditada al Mercosur significa formarse con estándares internacionales de calidad y con una preparación pensada para responder a los desafíos de Bolivia y el mundo.
Para Griselda Vargas, decana de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz) sede La Paz, esta acreditación representa un respaldo directo a la calidad académica de la carrera. “Para nosotros es realmente un gusto decir que estamos acreditados al Mercosur, porque esto nos da un sello de calidad internacional”, afirma.
La acreditación por el Sistema ARCU-SUR del Mercosur de la carrera de Medicina se integra a una visión institucional que apuesta por la mejora continua y la calidad como pilares fundamentales. Este sello avala que la carrera cumple con los estándares exigidos por los países miembros y garantiza el nivel científico y profesional del egresado en toda la región. Esto facilita el reconocimiento de títulos y la convalidación de materias.
“Sabemos que nuestros estudiantes están preparados para atender todo tipo de enfermedades en Bolivia, así como en Latinoamérica y el mundo. Eso representa una preparación formal, académica, integral, desde el inicio hasta el final y que está certificada”, señala Vargas.
La acreditación evalúa distintos aspectos de la vida universitaria, desde el ingreso de los estudiantes, las actividades que desarrollan durante la carrera, y la forma en que avanzan progresivamente hacia la práctica clínica.
Uno de los elementos clave de esta formación es el desarrollo de experiencias prácticas desde etapas tempranas. “Nosotros tenemos una práctica muy interesante que es un examen estructurado, donde los estudiantes pasan por distintos escenarios. Realizan una actividad práctica o del desarrollo de un caso clínico que requiere solución”, explica la decana.
Estas evaluaciones permiten que los estudiantes enfrenten situaciones similares a las que encontrarán en su vida profesional. La complejidad aumenta gradualmente hasta llegar al internado, con el objetivo de que los futuros médicos lleguen a esta etapa con mayor seguridad, criterio clínico y preparación.
Desde el pilar de calidad académica de Unifranz, la acreditación no solo representa un reconocimiento, sino también una forma constante de revisar, actualizar y fortalecer la formación. “Realmente es muy importante tener estos marcos de acreditación continua porque nos genera una práctica saludable de mejora”, sostiene Vargas.
La decana remarca que la reacreditación evidencia una cultura institucional de evaluación permanente. Además, destaca que la carrera incorpora nuevas herramientas alineadas con la tecnología, como la inteligencia artificial, “en el marco de nuestros diseños instruccionales y como herramienta de apoyo diagnóstico”.
El modelo educativo de Unifranz apuesta por docentes que acompañan, metodologías activas y una cultura de aprendizaje continuo que impulsa el pensamiento crítico, la creatividad y la capacidad de aprender a aprender.
Este respaldo también impacta en la proyección profesional de los estudiantes y graduados, que pueden cruzar las fronteras para desarrollarse en el exterior. “Eso permite que nosotros, como sello Unifranz, podamos exportar profesionales. Tenemos también el agrado de contar en nuestras aulas con muchos estudiantes internacionales, y ellos van a sus países a seguir especializándose”, comenta.
Vargas destaca que muchos graduados continúan su camino profesional en diversas especialidades. “Tengo estudiantes que, por ejemplo, ya son oncólogos y trabajan en Alemania, Perú, Chile, y ellos me dicen cómo les ha servido esta influencia. Lo lindo de Unifranz es que nosotros generamos cadenas de apoyo y hacemos que nuestros estudiantes titulados, así como los que se están por titular, tengan contacto para que entre ellos también se ayuden”, concluye.
Estas oportunidades para estudiantes y profesionales se enmarcan en el pilar de internacionalización de Unifranz, que no es un valor agregado, sino parte de su ADN institucional. A través del programa “Internacionalízate”, la universidad ofrece a sus estudiantes la posibilidad de integrarse con otras de prestigio mundial, con el fin de ampliar su visión profesional y personal.
El director de la carrera de Medicina en Unifranz La Paz, Miguel Ánguel Silva, también resalta el valor del Programa de Movilidad Académica Regional de Carreras Acreditadas (MARCA), una iniciativa del Mercosur orientada al intercambio académico entre universidades acreditadas de la región. A través de este programa, docentes y estudiantes pueden participar en experiencias de movilidad, pasantías e internados rotatorios en otros países.
“El programa MARCA nos abre una serie de puertas para el intercambio de docentes y estudiantes, y fortalece los programas académicos que tenemos en común”, explica Silva, quien reafirma que la acreditación al Mercosur garantiza estándares de calidad compartidos con universidades de la región.
Para Silva, uno de los aspectos diferenciales de Unifranz es el abordaje práctico desde el primer semestre. Los estudiantes tienen contacto temprano con hospitales, donde conocen la dinámica asistencial básica y la realidad del sistema de salud boliviano. De manera paralela, integran los contenidos teóricos con casos clínicos, una práctica clave en la formación médica, ya que permite que el estudiante se familiarice desde el inicio con situaciones que enfrentará durante toda su vida profesional.
“El modelo de enseñanza de Unifranz está centrado en las personas, por eso hacemos énfasis en formar profesionales innovadores, disruptivos, empáticos, investigadores y capaces de adaptarse a distintos sistemas y situaciones en su vida profesional”, añade.
A partir del quinto semestre, la práctica hospitalaria se vuelve permanente y se desarrolla según el nivel de formación y la especialidad correspondiente. Este proceso se complementa con programas de simulación avanzada y la aplicación de Evaluación Clínica Objetiva Estructurada (ECOE), un modelo que permite medir habilidades, destrezas y competencias prácticas antes de que el estudiante llegue al internado rotatorio.
A su vez, el académico hace énfasis en la infraestructura, equipamiento y tecnología que la universidad pone a disposición de los estudiantes para garantizar estándares de calidad en su desarrollo.
“La formación médica requiere espacios especializados y tecnología de alto nivel. Considero que los laboratorios que tenemos son de los más modernos entre todas las universidades que ofertan la carrera de Medicina en La Paz”, señala Silva.
La sede cuenta con laboratorios equipados, anfiteatro, osteoteca, piezas anatómicas conservadas, un centro de simulación muy avanzado, con simuladores de alta tecnología que recrean todo tipo de patologías y emulan exactamente cualquier órgano del cuerpo. Además, para este semestre venidero, se fortalecerá la enseñanza con tecnología 3D e inteligencia artificial.