Legados, compromisos y convenios, que deja el Congreso de Salud

El V Congreso Internacional en Salud de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz) concluyó en Cochabamba dejando una agenda concreta de cooperación, innovación y fortalecimiento del sistema sanitario boliviano. Más allá del debate académico, el encuentro consolidó convenios interinstitucionales, compromisos de trabajo conjunto y tres legados estratégicos orientados a democratizar el acceso a la salud, incorporar tecnología de precisión y fortalecer la capacidad resolutiva del sistema médico nacional.
Bajo el lema “De los desafíos globales a la medicina del futuro”, el congreso reunió a expertos de siete países, autoridades sanitarias, universidades, hospitales, laboratorios y organismos internacionales, articulando el debate en torno a tres grandes ejes: “Salud sin fronteras”, “Salud de impacto” y “Salud del futuro”.
El eje “Salud sin fronteras” abordó sistemas sanitarios en transición, resiliencia sanitaria y el enfoque One Health, que integra salud humana, animal y ambiental como una sola estrategia.
En “Salud de impacto”, especialistas nacionales e internacionales analizaron temas vinculados a epigenética, microbiota intestinal, salud mental y nuevas terapias para enfermedades metabólicas.
Mientras que el eje “Salud del futuro” puso el foco en telemedicina, farmacogenómica, inteligencia artificial y cirugía digital aplicada a procedimientos complejos.
Para Jimmy Venegas, decano académico de Unifranz Cochabamba, el objetivo central del encuentro fue convertir el conocimiento científico en acciones concretas y sostenibles para Bolivia.
“Este congreso ha querido abrir caminos concretos para que el conocimiento se transforme en acción, colaboración y oportunidades reales para la salud de Cochabamba y de Bolivia”, afirmó.
En ese marco, uno de los principales resultados fue la firma de convenios interinstitucionales entre universidades, hospitales, laboratorios, redes de salud y entidades públicas, con el objetivo de construir capacidades conjuntas, impulsar investigación aplicada y fortalecer la innovación médica en el país.
“Este momento marca el inicio de una ruta de colaboración orientada a generar capacidades, oportunidades e impacto positivo para la salud de nuestro país”, sostuvo Venegas.
El primer gran legado anunciado durante el congreso fue la creación del Nodo Unifranz de Telementoría Clínica Project ECHO, una plataforma de telemedicina que permitirá conectar médicos del primer nivel de atención con especialistas nacionales e internacionales mediante sesiones clínicas virtuales, análisis de casos reales y comunidades colaborativas de aprendizaje.
“Su propósito es democratizar el conocimiento especializado, fortalecer la capacidad resolutiva del primer nivel y acercar mejores decisiones clínicas a los lugares donde más se necesita”, explicó Venegas.
La iniciativa apunta especialmente a fortalecer la atención médica en municipios alejados y zonas rurales, donde el acceso a especialistas continúa siendo limitado.
La rectora nacional de Unifranz, Verónica Ágreda, destacó el alcance humano y territorial de este proyecto. “Queridos médicos, ya no están solos”, expresó durante la clausura.
Ágreda señaló que el modelo permitirá que profesionales de salud accedan a acompañamiento clínico especializado en tiempo real sin necesidad de trasladar pacientes largas distancias.
“Ya no es necesario que el médico se sienta perdido sin saber si el diagnóstico es o no un diagnóstico fiable para salvar la vida de ese paciente”, afirmó.
El segundo legado consolidado durante el encuentro fue el Nodo de Vigilancia Inteligente de Resistencia Antimicrobiana, desarrollado junto a redes de laboratorios y entidades sanitarias para fortalecer el monitoreo epidemiológico y el análisis de bacterias resistentes mediante herramientas como WHONET.
“Este legado responde a una necesidad urgente para Bolivia”, sostuvo Venegas.
La iniciativa busca integrar información local y nacional para mejorar la toma de decisiones frente a una problemática que la Organización Mundial de la Salud considera una de las mayores amenazas globales para la salud pública.
Ágreda explicó que este sistema permitirá avanzar hacia diagnósticos y tratamientos más precisos, adaptados a la realidad genética y epidemiológica latinoamericana.
“Esa vigilancia va a ser la materia prima para que ustedes puedan tener diagnósticos mucho más exactos y poder prescribir de manera correcta y oportuna”, indicó.
El tercer legado presentado fue el Laboratorio de Cirugía Dentobucomaxilofacial Inteligente y Planificación Digital, un espacio tecnológico orientado a integrar simulación quirúrgica, escaneo facial 3D y análisis anatómico digital para fortalecer procedimientos complejos y la formación clínica especializada.
“Su verdadero valor está en lo que permitirá hacer”, remarcó Venegas.
La infraestructura fue presentada como parte de una estrategia de incorporación de tecnologías de precisión e inteligencia artificial en salud, especialmente vinculadas a cirugía maxilofacial.
Durante el cierre del congreso, Ágreda enfatizó que el desafío no es únicamente incorporar innovación tecnológica, sino utilizarla con responsabilidad ética y enfoque humano.
“La tecnología no es un fin, es una herramienta para acercar las capacidades a quienes no las tienen cerca”, afirmó.
La rectora también destacó la importancia de construir capacidades científicas propias y adaptar las nuevas tecnologías a las necesidades sanitarias de Bolivia y América Latina.
“Queremos compartir ese conocimiento porque el conocimiento solo crece cuando se comparte”, concluyó.