La ciencia no es misterio, es vida: el llamado urgente de la 4ta Feria de Divulgación Científica en Unifranz

El conocimiento no sirve de mucho si se queda guardado bajo siete llaves o en el lenguaje hermético de unos pocos. El campus Cala Cala de la Universidad Franz Tamayo —Unifranz— rompió ese candado y acogió a la 4ta Feria de Divulgación Científica, un espacio donde la innovación dejó de ser un concepto lejano para sentirse, probarse y compartirse.
El vicerrector de Unifranz, Rolando López lanzó una advertencia que retumbó en el salón: «La ciencia hay que democratizarla», porque en un mundo gobernado por algoritmos y, a veces, por la desinformación de las redes sociales, la academia tiene el deber moral de salir a la calle.

«¿Acaso vamos a seguir consumiendo desinformación en las redes, de sitios o personas sin conocimiento?», preguntó al auditorio. «La ciencia es vida, es naturaleza, es humanidad», afirmó López, advirtiendo que, si seguimos reproduciendo contenido malicioso y «tonteras», buscando solo notas de sangre en los medios de comunicación en lugar de entender el mundo a través de la tecnología y la ingeniería, Bolivia seguirá rezagada frente a sus vecinos.
Bolivia figura entre los últimos países de la región en aplicación de inteligencia artificial. Chile, Perú, Argentina nos sacan ventaja. Y la causa, según López, no es la falta de recursos naturales ni de territorio, sino la falta de apuesta sostenida al talento.
La Coordinadora Nacional de Investigación y miembro de OWSD Capítulo Bolivia, Lucía Alvarado, sumó el peso de los datos. Su análisis del informe OWSD Bolivia reveló que apenas el 20% de la matrícula en Ingeniería y Tecnología corresponde a mujeres. La brecha no se explica solo por discriminación directa, sino por estereotipos, falta de referentes y barreras estructurales que se acumulan desde la escuela primaria hasta el doctorado.

«No se trata únicamente de aumentar cifras de matrícula, sino de construir un ecosistema científico inclusivo, competitivo y sostenible. Bolivia no puede darse el lujo de desperdiciar la mitad de su talento», aseguró.
Unifranz lo hizo posible
No cualquier universidad abre sus puertas con esta amplitud. Unifranz no solo prestó sus instalaciones a la 4ta Feria de Divulgación Científica, puso su identidad al servicio de un propósito colectivo. Bajo su techo se congregaron instituciones tan diversas como la Universidad Mayor de San Simón, la Universidad Católica Boliviana, la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Estatal de Campinas de Brasil, la Asociación Internacional del Agua, IEEE Young Professionals Bolivia y once entidades más que trajeron ciencia, experiencia y talento desde distintos rincones del conocimiento.
El evento, organizado por el Capítulo Bolivia de la Organización para Mujeres en Ciencia para el Mundo en Desarrollo —OWSD—, unidad de programa de la UNESCO, se realiza cada año en conmemoración al 11 de febrero, Día Internacional de la Niña y la Mujer en la Ciencia. Hoy es el encuentro científico más vibrante de la región.

Proyectos que ya son respuestas
La feria no fue solo discurso, fue demostración. Nueve jurados expertos en biotecnología, salud, cosmética, farmacia, sistemas, medicina y arquitectura evaluaron proyectos que, en muchos casos, ya tienen respuestas concretas a problemas reales.
Y el premio en presentación y stand fue para Yoguflex, el yogurt con colágeno orgánico de Unifranz que extrae proteína de patitas de pollo y pezuñas de vaca para prevenir enfermedades articulares y potenciar la cosmética natural. Eimy Beltrán, líder del equipo, lo resumió con orgullo y sencillez: «Esto refleja lo que aprendemos haciendo en las aulas».
En categoría científica, el primer lugar fue para el proyecto Diferencias entre la célula animal y vegetal, un proyecto de Histología que estudiantes de la UPAL plantean aplicar en la ciencia de la Odontología. «Estoy emocionada, no me lo puedo creer», dijo Jasmín Pardo al recibir su certificado de ganadora.

En Divulgación Científica, el galardón fue para Paleoparasitología. Ciudades saludables, de la UMSS-IIBISMED, que apuesta por erradicar enfermedades que a pesar de que hayan pasado siglos desde su descubrimiento, siguen vigentes, como el Chagas. Narcy Orellana, al frente del equipo, aprovechó el micrófono para lanzar un mensaje a la academia: «Ojalá las entidades apuesten por apoyar la investigación científica».
El doctor Mario Rolando Iriarte, presidente del Colegio Médico Cochabamba y uno de los jurados, salió impresionado: «Ha habido proyectos muy importantes. Los jóvenes están entusiasmados y bien encaminados hacia la generación de soluciones para la sociedad».
La ciencia que se vive no se olvida
Al caer la tarde, cuando los stands comenzaron a desmontarse y los equipos a guardar sus materiales, quedaba en el aire algo que ningún algoritmo puede fabricar: el entusiasmo genuino de quienes creen que el conocimiento puede cambiar un país. Unifranz lo sabía cuando abrió sus puertas.
La 4ta Feria de Divulgación Científica no fue un evento. Fue una declaración colectiva: la ciencia no es misterio ni privilegio. Es vida, es naturaleza, es humanidad. Es —o debería serlo— nuestra mejor herramienta para vivir con dignidad. Cuando la ciencia se democratiza, no solo avanza la academia: avanza el país entero.