Karan Gomes: de Bolivia a Brasil, el egresado de Unifranz que venció el desafío del Revalida

Karan Gomes: de Bolivia a Brasil, el egresado de Unifranz que venció el desafío del Revalida

A los ocho años, Karan Gomes hizo una promesa que marcaría el rumbo de su vida. Su tía, quien había sido como una madre para él, enfrentaba un cáncer de colon y el pequeño Karan, sin comprender todavía la complejidad de una enfermedad, sí entendía el dolor. Entonces decidió que sería médico para ayudar a quienes padecieran esa enfermedad.

Décadas después, aquella promesa infantil lo llevó a cruzar fronteras, aprender un nuevo idioma, superar dificultades económicas y formarse como médico en Bolivia. Hoy, Karan se encuentra en Brasil después de haber aprobado el Examen Nacional de Revalidación de Diplomas Médicos (Revalida), una de las pruebas más exigentes para los médicos formados en el extranjero que buscan ejercer en ese país.

Su historia representa mucho más que la superación de un examen. Es también el resultado de años de disciplina, experiencia práctica y una formación profesional que, desde Unifranz, comenzó a prepararlo para enfrentar escenarios clínicos reales desde los primeros semestres.

Una promesa que cruzó fronteras

Karan nació en Brasil, pero decidió trasladarse a Santa Cruz de la Sierra para estudiar Medicina. La llegada no fue sencilla. No dominaba el español y tuvo que comenzar una nueva vida lejos de su país. Mientras aprendía el idioma, trabajaba junto a su esposa vendiendo sándwiches y coxinhas en ferias.

La adversidad, sin embargo, no modificó su objetivo. En Unifranz encontró el espacio para convertir aquella vocación en una carrera y, posteriormente, en un proyecto de vida.

“Fue en Unifranz donde encontré no solo una oportunidad, sino también una comunidad que me permitió descubrir la mejor forma de aprender haciendo”, recuerda Karan.

Durante su formación destacó académicamente y fue parte del cuadro de honor durante varios años consecutivos. También representó a la universidad en una Olimpiada Nacional de Anatomía en Tarija y participó activamente en espacios académicos, entre ellos la Liga Académica de Anatomía y Microbiología, de la que fue fundador y presidente, además de formar parte de la Sociedad Científica de Medicina.

Estas experiencias complementaron su preparación en las aulas y fortalecieron competencias que posteriormente serían determinantes para afrontar el Revalida.

Un examen que exige mucho más que memorizar

El Revalida evalúa a los médicos formados fuera de Brasil en dos etapas. La primera consiste en una prueba teórica que abarca las diferentes áreas de la Medicina. La segunda es una evaluación práctica tipo OSCE, con estaciones clínicas que simulan situaciones reales y permiten valorar conocimientos, razonamiento clínico, procedimientos y comunicación con los pacientes.

Para Karan, la preparación para este desafío no comenzó cuando terminó la carrera. Empezó desde el primer semestre.

“La forma como nosotros hacíamos desde el primer semestre la defensa de caso clínico, la presentación de los pacientes y todo eso fue hecho para que nosotros podamos presentar y defender el examen de Revalidado”, explica.

Ese modelo formativo fue clave. Las evaluaciones por hitos y las defensas de casos clínicos le permitieron desarrollar progresivamente capacidades para analizar situaciones médicas, argumentar decisiones y desenvolverse frente a pacientes, habilidades que luego encontraría en la segunda fase del examen brasileño.

A esta preparación se sumó el estudio independiente. Desde los primeros años, Karan comenzó a familiarizarse con los contenidos del Revalida mediante plataformas especializadas y mantuvo esa preparación durante su paso por la universidad.

Su camino tampoco fue lineal. Después de aprobar la primera fase, quedó a solo un punto y medio de superar la segunda. El resultado fue un golpe emocional, pero no significó el final del camino.

“Jamás en mi vida tuve más apoyo de mi familia, de los docentes de Unifranz, de toda la preparación, de todas las personas”, recuerda.

Durante los siguientes seis meses volvió a entrenar, estudiar y prepararse. Al mismo tiempo, acumuló experiencia laboral en Santa Cruz, donde trabajó en hospitales y clínicas, incluyendo la Clínica CIES y la Clínica Rengel. Esa experiencia práctica se convirtió en otro componente de su preparación.

Finalmente, regresó a Brasil para afrontar nuevamente la segunda fase. Esta vez, consiguió el resultado que buscaba.

Unifranz y una formación con mirada internacional

Para Karan, uno de los principales aportes de Unifranz fue haber recibido una formación que no se limitó al conocimiento teórico.

La metodología universitaria, el contacto temprano con pacientes, la defensa de casos clínicos, las actividades académicas y el acompañamiento docente le permitieron desarrollar una preparación cercana a las exigencias que posteriormente encontraría en Brasil.

“Unifranz hoy es una de las mejores herramientas que tuve para vencer el Revalida”, afirma.

El proceso también estuvo acompañado por una visión de internacionalización. Durante la pandemia, Karan recibió apoyo institucional para gestionar oportunidades de formación y ayudantías en Brasil. Para él, esa posibilidad de conectar su formación boliviana con otros contextos profesionales fue determinante.

La experiencia de Karan refleja así el valor de una educación internacional y de una universidad en Bolivia capaz de preparar profesionales para desenvolverse más allá de las fronteras nacionales.

Pero el propio médico hace una precisión: aprobar el Revalida no fue mérito exclusivo de la universidad. La institución abrió caminos, proporcionó herramientas y acompañó el proceso, pero el esfuerzo personal fue indispensable.

“Si no fuera la universidad, con el apoyo y toda la forma como hacen desde el primer semestre el contacto del estudiante con los pacientes, no llegaríamos al cien por ciento. Pero el estudiante tiene que hacer por él siempre”, sostiene.

De estudiante extranjero a médico con nuevos horizontes

La historia de Karan comenzó con una promesa hecha por un niño que quería encontrar una manera de aliviar el sufrimiento de su tía. Continuó con un viaje a Bolivia, un idioma nuevo, jornadas de trabajo, años de estudio y una formación universitaria que le permitió convertir la vocación en experiencia.

Hoy, ya en Brasil, mira hacia nuevos desafíos profesionales. Su paso por Unifranz le dejó conocimientos médicos, pero también una forma de entender la profesión: combinar tecnología, preparación y humanidad.

“Donde esté yo, ya sea en Brasil, Europa o donde sea, Unifranz siempre va a llegar primero, porque fue donde me formé como el médico que hoy soy”, afirma.

Su recorrido es, finalmente, una historia de empleabilidad, internacionalización y superación. También evidencia cómo una formación profesional basada en el contacto con la realidad, la experiencia práctica y el acompañamiento académico puede preparar a los estudiantes para competir en escenarios de alta exigencia.

Karan cruzó una frontera geográfica para estudiar Medicina y después tuvo que cruzar otra, mucho más exigente: la que separaba su sueño de ejercer en Brasil de la posibilidad de hacerlo realidad. La aprobó con perseverancia, preparación y una formación construida en Bolivia.

Su historia deja un mensaje para quienes también sueñan con estudiar Medicina lejos de casa: los caminos difíciles no necesariamente cierran puertas; muchas veces son los que conducen hacia ellas.