Iveth González: excelencia académica y oportunidades

Iveth González no sabía, hace algunos años, que un post en redes sociales le iba a abrir una puerta tan grande. «Yo estaba en la organización Radio Revive como voluntaria, en ese momento, una de las fundadoras fue la que posteó la convocatoria en sus redes sociales», cuenta.
Desde ahí empezó a revisar requisitos, a tachar los que cumplía, y terminó postulando a algo que hoy forma parte central de su vida universitaria, al Programa de Becas de Excelencia de la Fundación Hanns Seidel.
Iveth cursa el sexto semestre de Administración de Empresas en la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz), y es una de las jóvenes bolivianas que forma parte de este programa alemán. Su historia nos habla de confiar en uno mismo antes de saber si se va a ganar o no.
¿Qué es la Fundación Hanns Seidel y su programa de becas?
La Fundación Hanns Seidel es una fundación alemana creada en 1967, con sede en Múnich. Su trabajo internacional se orienta a la democracia, la paz y el desarrollo, con proyectos en 75 países. En Bolivia, su labor acumula casi cuatro décadas de presencia y cooperación.
En el ámbito educativo, la Fundación Hanns Seidel Bolivia mantiene un programa de becas que promueve la formación académica de jóvenes bolivianos. Su “Beca de Excelencia” apoya, desde 2012, a jóvenes con alto rendimiento académico para completar estudios de pregrado, el programa combina excelencia académica con compromiso social.
En el semestre I-2025, la propia fundación informó que su programa de Beca de Excelencia alcanzó 66 beneficiarios. Entre los objetivos declarados también está apoyar económicamente a estudiantes con recursos limitados y promover investigaciones que contribuyan al progreso de la comunidad boliviana. Iveth es una de las bolivianas beneficiadas.
Iveth González: estudiar, participar y servir
Para Iveth, la postulación no se explica únicamente por sus calificaciones.
“Uno de los requisitos importantes es que principalmente tú tengas una vocación de servicio súper activa y marcada desde siempre. Además, que estés en voluntariados, en organizaciones y en ese tipo de actividades extracurriculares, es prácticamente lo que busca la fundación, además de tu excelencia académica”, destaca.
Su recorrido coincide con un rasgo importante del modelo educativo de Unifranz: aprender a partir de la experiencia. La institución plantea que el “aprender haciendo” coloca al estudiante en el centro de su formación y utiliza proyectos, casos y experiencias prácticas para demostrar competencias en situaciones reales.
Los proyectos integradores forman parte de esa lógica. En lugar de limitar el aprendizaje a una materia o a un examen, articulan conocimientos alrededor de desafíos concretos. Para estudiantes como Iveth, esa experiencia puede reforzar habilidades de análisis, trabajo en equipo, resolución de problemas y compromiso con el entorno.
El voluntariado también aparece como una dimensión práctica de esa formación. Un ejemplo es el Grupo de Rescate Unifranz, integrado por estudiantes, docentes y personal administrativo, que desarrolla capacitaciones en primeros auxilios, simulacros de evacuación y acciones de prevención. Para Iveth, ese tipo de participación ayuda a construir el perfil que una beca de excelencia puede valorar.
Más que apoyo económico: una red de aprendizaje y oportunidades
La experiencia de Iveth muestra que una beca puede influir en la vida universitaria más allá del aspecto financiero. Según su testimonio, el programa le ofrece un estipendio mensual y actividades de formación que incluyen talleres orientados al desarrollo de habilidades. Entre las experiencias que recuerda están capacitaciones relacionadas con primeros auxilios, gestión de recursos y oratoria.
“A mí me ayudó muchísimo porque de alguna forma fue un alivio el tema de que me dieran el estipendio mensual y no estar preocupándome por el tema económico, y aparte, ayudar a mis papás”, cuenta.
También destaca el valor de la comunidad que se genera entre becarios y exbecarios. Los talleres y actividades le permitieron conocer a otros estudiantes y ampliar una red de contactos que, con el tiempo, puede convertirse en una fuente de orientación y nuevas oportunidades.
¿Por qué las becas importan en la educación superior?
La educación superior genera beneficios que van más allá del ingreso individual. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señala que estudiar puede traducirse en mejores oportunidades de empleo e ingresos, además de fortalecer habilidades, redes y participación social. Ese efecto, sin embargo, depende de que las personas puedan acceder y permanecer en la educación superior.
Los programas de becas pueden reducir barreras económicas y acompañar trayectorias académicas que, de otro modo, podrían verse interrumpidas. En el caso de la Fundación Hanns Seidel Bolivia, el programa declara entre sus objetivos apoyar económicamente a estudiantes de escasos recursos con rendimiento académico sobresaliente.
La UNESCO también mantiene actualmente un sistema de fellowships y becas que financia estudios, investigaciones y proyectos en áreas vinculadas con su mandato. Su plataforma informa más de 450 oportunidades de fellowship, lo que refleja el papel que siguen teniendo estos mecanismos para impulsar el desarrollo académico y profesional.
La beca como punto de partida para nuevas metas
Iveth no considera su beca como un punto de llegada. Entre sus planes está seguir estudiando y, en el futuro, postular a oportunidades de posgrado en Alemania que ofrece la Fundación Hanns Seidel.
“Uno de los programas que también tiene la fundación es el tema de las maestrías en Alemania. Con el conocimiento que vaya integrando, quisiera postular a alguna de estas becas e ir a estudiar mi maestría o doctorado fuera del país”, afirma.
Su mensaje para otros estudiantes parte de una experiencia personal: atreverse a postular, participar en espacios fuera del aula y reconocer las propias capacidades antes de conocer el resultado.
“Yo no me veía capaz en ese momento de poder ganarme la beca, sin embargo, entre otros factores, la verdad es que tú confíes en ti mismo, y que aparte te metas en actividades fuera de tu universidad, fuera de tu colegio, que puedas entrar a fundaciones, que puedas postular a convocatorias y organizaciones. Prácticamente te abre un mundo muchísimo de oportunidades”, señala.
La historia de Iveth comenzó con una publicación en redes sociales, pero la oportunidad tomó forma cuando decidió postular. La excelencia académica también se construye con iniciativa, participación y disposición para servir a los demás.