Investigación de Unifranz sobre anticoagulantes llega a una revista científica internacional

Investigación El Alto

Una extracción dental puede parecer un procedimiento cotidiano, pero para una persona que toma anticoagulantes puede convertirse en una decisión clínica que requiere especial cuidado. Suspender el medicamento puede aumentar el riesgo de una trombosis o un accidente cerebrovascular; mantenerlo puede generar preocupación por posibles sangrados.

Esa incertidumbre fue el punto de partida de una investigación desarrollada por Damián Bertiz, docente investigador de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz) El Alto. El estudio contó con la participación de profesionales de otros países y fue publicado en la Brazilian Journal of Implantology and Health Sciences (BJIHS). El trabajo revisa la evidencia disponible sobre el manejo de pacientes anticoagulados que necesitan una extracción dental. 

“Abordamos un problema clínico importante y de manejo crítico: el manejo perioperatorio de pacientes anticoagulados con Anticoagulantes Orales de Acción Directa que requieren extracciones dentales”, explica Damián Bertiz, docente investigador de Unifranz.

Los Anticoagulantes Orales de Acción Directa (AOD) son utilizados en pacientes con condiciones que incrementan el riesgo de formación de coágulos, como la fibrilación auricular o la trombosis venosa profunda. En estos casos, tomar una decisión inadecuada puede generar consecuencias importantes para la salud.

La investigación plantea que, para procedimientos de cirugía oral de rutina, no sería necesario suspender los AOD cuando se aplican medidas adecuadas de control del sangrado. Entre ellas está la programación del procedimiento en el momento de menor concentración del medicamento, además  de  utilizar medidas de hemostasia local.

El propósito es reemplazar decisiones basadas en el temor o en prácticas empíricas por protocolos sustentados en evidencia científica, priorizando la seguridad integral del paciente.

Medicina y Odontología: dos miradas para una misma persona

El manejo de estos pacientes también evidencia la necesidad de una atención interdisciplinaria. Mientras el médico conoce las condiciones sistémicas del paciente y las razones por las que recibe el anticoagulante, el odontólogo debe valorar las características del procedimiento y las estrategias para controlar el sangrado.

“La salud del paciente es integral y no está fragmentada”, sostiene Bertiz.

La comunicación entre ambas áreas permite tomar decisiones más seguras y evitar tanto la suspensión innecesaria de un medicamento esencial como la realización de un procedimiento sin las previsiones correspondientes.

Para el investigador, esta mirada también tiene un impacto directo en la formación universitaria. Los futuros profesionales deben aprender a tomar decisiones clínicas considerando al paciente de manera integral y trabajando con otras disciplinas.

Investigación boliviana que cruza fronteras

La publicación en una revista científica internacional representa un nuevo paso dentro de la trayectoria investigativa de Bertiz y de la producción académica vinculada a Unifranz. El trabajo fue publicado en la Brazilian Journal of Implantology and Health Sciences (BJIHS), revista científica con mucha trayectoria en su ámbito. 

Pero no se trata de un esfuerzo aislado. En las últimas gestiones, docentes investigadores de Unifranz El Alto han fortalecido una línea de trabajo colaborativo con instituciones y comunidades científicas internacionales, con publicaciones y aportes académicos en áreas vinculadas con la salud. La sede también ha proyectado investigaciones hacia revistas académicas de Brasil y otros espacios científicos internacionales.

Entre las contribuciones de Bertiz se encuentran capítulos de libro sobre la relación entre enfermedades sistémicas y periodontitis, así como estrategias para la preservación y reparación del nervio alveolar inferior en cirugías de terceros molares. A ello se suman artículos científicos sobre hemorragias transoperatorias en cirugías de gran porte de la cara, diagnóstico diferencial del dolor orofacial, microbioma oral y enfermedades sistémicas, bruxismo del sueño en niños y osteonecrosis inducida por bifosfonatos.

Esta trayectoria muestra cómo la investigación puede trascender las fronteras del aula y del país cuando existe colaboración entre profesionales, instituciones y comunidades científicas. Para Bertiz, construir estas redes permite enriquecer las investigaciones, contrastar resultados y abordar los problemas de salud desde diferentes perspectivas.

Además, este trabajo tiene una dimensión formativa. La producción científica permite que estudiantes y docentes se acerquen a una práctica clínica sustentada en evidencia, comprendan la importancia de la seguridad del paciente y desarrollen una mirada interdisciplinaria sobre los problemas de salud.

“Cada pregunta o duda que surge durante una atención médica u odontológica es una oportunidad de un proyecto de investigación”, afirma.

Esta investigación refleja cómo una preocupación clínica concreta se convirtió en una revisión científica que aporta elementos para una atención más segura y que, desde Bolivia, llegó a una publicación internacional.