Intercambio a Cancún: Daneyda descubre una nueva forma de vivir el periodismo desde México

Cancún es una de esas palabras que basta con solo nombrarla para que la mente de quien la escuche vuele directo al mar, a la arena e incluso, imaginar cómo se oyen las olas del mar. Esa es la imagen que se ha construido año tras año sobre este lugar, uno de los destinos turísticos más destacados del planeta. Pero para Daneyda de la Oliva, estudiante de Periodismo de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz), Cancún es su segundo hogar por un semestre.
Daneyda realiza un intercambio académico en la Universidad Anáhuac Cancún, en México, como estudiante de Periodismo en Unifranz. Dejar Bolivia para instalarse en una ciudad costera fue, desde el primer día, ver un paisaje completamente distinto a lo que estaba acostumbrada.
“Lo primero que me sorprendió al llegar a México fue el mar”, cuenta. “Realmente ver desde el avión el mar, la arena blanca, fue hermoso. Y también me gustó mucho la comida mexicana. Amé la comida mexicana”.
Una ciudad que no existía hace 55 años
Lo curioso de Cancún es que, hasta hace poco más de medio siglo, prácticamente no existía como ciudad. Donde hoy hay hoteles y miles de turistas, antes había pantanos, manglares y selva virgen, y fue recién en enero de 1970 cuando el gobierno mexicano decidió construir desde cero este destino turístico. Según datos publicados por la NASA en 2024, el desarrollo hotelero arrancó a finales de 1974, y su crecimiento fue tan rápido que en apenas un año la ciudad ya recibía alrededor de 100 mil turistas.
Hoy ese pedazo de selva se convirtió en una ciudad que atrae a millones de visitantes cada año y representa casi el 25% de los ingresos turísticos de México. Incluso el nombre tiene su propia historia, ya que según explica el medio Ruptura360, Cancún viene del maya Ka’an (serpiente) y Kun (olla o nido), lo que da la interpretación más aceptada de «nido de serpientes», un nombre que ya existía en la región mucho antes de que se planificara el proyecto turístico.
Frente a las costas de Cancún está el Arrecife Mesoamericano, la barrera más larga del hemisferio occidental y la segunda de todo el planeta, con aguas donde conviven más de 500 especies marinas junto a manglares, lagunas costeras y pastos marinos. Esa riqueza está protegida por el gobierno mexicano a través del Parque Nacional Costa Occidental de Isla Mujeres, Punta Cancún y Punta Nizuc, según la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP). Ahí mismo se esconde un museo real bajo el agua, el MUSA, que según el portal Yucatán.com.mx reúne más de 470 estatuas de tamaño natural pensadas para darle un respiro al arrecife natural.
Son esas playas, esos arrecifes protegidos, y la cercanía con zonas arqueológicas como Chichén Itzá y Tulum, las que convirtieron a Cancún en uno de los destinos más reconocidos del mundo. Y es justo en ese lugar, donde hoy una boliviana aprende día a día un poco más sobre periodismo y comunicación.
¿Qué sorprendió a Daneyda de vivir en México?
Para Daneyda, llegar a la Anáhuac Cancún es algo que agradece a su asesor de intercambio de Unifranz La Paz. El fue la persona que ordenó todo el proceso de papeleo y trámites para que ella pudiera concentrarse en empacar las maletas y prepararse para el cambio.
“El proceso la verdad fue muy fácil, ya que tuve un asesor, que me ayudó mucho en todo, en los papeles y en lo que no necesitaba. Fue muy fácil para mí, ya que estuvieron siempre conmigo, siempre informándome y ayudándome”, explica.
Este acompañamiento es una apuesta institucional. Unifranz promueve la experiencia universitaria bajo el esquema de internacionalización. Mantiene más de 50 convenios con universidades internacionales en 10 países de Latinoamérica, Asia y Europa, una red que es la que hizo posible que Daneyda pudiera cursar un semestre en la Anáhuac Cancún sin perder continuidad en su carrera.
Con ese respaldo institucional, Daneyda pudo enfocarse en lo que realmente había ido a buscar, la experiencia académica en otro país. Una vez instalada, empezó a notar diferencias entre estudiar Periodismo en Bolivia y estudiar Comunicación en México. Para ella, el campo se siente mucho más amplio en ese país.
“Acá la carrera se llama comunicación, y ves que hay muchas más oportunidades dentro de este ámbito. No solo nos basamos en el periodismo, sino que hay muchas ramas en las que nosotros podemos trabajar, y he ido viendo que el mundo laboral es muy amplio aquí en México”.
Entre las materias que más está disfrutando está producción audiovisual y cine, un área que en la actualidad es de mucha utilidad debido al avance de la tecnología y el uso frecuente de cámaras y celulares. Periodistas y comunicadores de distintas partes del mundo utilizan estos aparatos como una importante herramienta de trabajo.
¿Cómo funciona el intercambio en la Universidad Anáhuac Cancún?
La Universidad Anáhuac Cancún cuenta con un programa de intercambio internacional para estudiantes de universidades asociadas. Su información oficial señala que los estudiantes visitantes pueden realizar un periodo académico en el campus y deben coordinar un acuerdo de estudios con su universidad de origen para asegurar la correspondencia de las materias.
La universidad también cuenta con un Centro de Acompañamiento a Foráneos y un Buddy Program para apoyar la adaptación de estudiantes nacionales e internacionales. La institución informa además que recibe estudiantes de más de 40 países y dispone de 41 programas de licenciatura en español y cinco en inglés.
La Universidad Anáhuac México informó en 2026 que ocupa el primer lugar en México y está dentro del Top 50 mundial en Hospitality & Leisure Management del QS World University Rankings by Subject 2026. Ese reconocimiento puede contextualizar la fortaleza de la Red Anáhuac en el ámbito turístico, pero no debe presentarse como un ranking del campus Cancún.
Elegir a dónde ir de intercambio no es un detalle menor, y la Universidad Anáhuac tiene varios argumentos a su favor, respaldados por rankings internacionales. No es casualidad, entonces, que Daneyda sienta que las materias están “muy avanzadas”. Es, según estos datos, una de las instituciones mejor calificadas del país en el área en la que ella se está formando profesionalmente.
Vivir la internacionalización
Lo que Daneyda vive todos los días contempla todas esas sensaciones humanas, como escuchar las olas del mar, sentir lo cálido del ambiente, oír el canto de las aves y despertar en una ciudad que fue construida para sorprender a millones de personas cada año, es como un sueño hecho realidad. La estudiante quiere conocer todo Cancún pero aun así, encuentra tiempo para sentarse en clase, aprender nuevas formas de contar historias, y descubrir que el periodismo, como ella misma dice, puede ser mucho más grande de lo que imaginaba desde Bolivia.
Cada experiencia fuera del aula es una oportunidad para observar nuevas realidades, conocer otras culturas y encontrar historias que quizá antes no habría imaginado contar. Para Daneyda, su experiencia todavía tiene varios meses por delante, y como ella misma dice entre risas, “me falta mucho por conocer en Cancún”.
Pero si algo queda claro con su historia, es que un destino que el mundo entero visita para desconectarse, también puede ser, para quien se anima a cruzar el océano, el lugar exacto donde una carrera universitaria empieza a tomar una forma completamente distinta.