Innovación, liderazgo y calidad humana: el perfil profesional que hoy marca diferencia

En un entorno laboral marcado por la transformación digital, la innovación y los constantes cambios económicos las empresas buscan profesionales capaces de adaptarse, resolver problemas y generar valor desde el primer día. La proactividad, el pensamiento crítico y la creatividad son hoy algunas de las habilidades más demandadas por organizaciones que necesitan talento preparado para afrontar nuevos desafíos.
“Es importante que el profesional sea proactivo, curioso y no tenga miedo a preguntar. Al momento de reportar un problema, el profesional ya debe tener propuestas de soluciones para demostrar capacidad, creatividad y profesionalismo”, afirma Matías Saavedra, gerente de operaciones de Corebit.
Estas competencias se reflejan en profesionales como Sharay Ojeda, graduada de la carrera de Administración de Empresas de Universidad Franz Tamayo, Unifranz, y actualmente encargada de administración y operaciones internas en Corebit. Su desempeño profesional destaca por la capacidad de proponer soluciones, liderar procesos y desenvolverse en escenarios dinámicos.
Corebit es una empresa boliviana que nació hace tres años en medio de la crisis económica del país, apuesta por el desarrollo de soluciones económicas innovadoras y servicios vinculados a activos virtuales. Actualmente cuenta con partners en países como El Salvador, México, Paraguay y Estados Unidos, además de poseer la certificación de proveedor de servicios de activos virtuales otorgada por la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF) de Bolivia.
“Sharay es una profesional muy proactiva, siempre propone nuevas ideas y soluciones reales y aplicables. Se ha ganado la confianza del equipo y eso le permite crecer profesionalmente”, destaca Saavedra.
El ejecutivo también resalta que el talento profesional debe estar acompañado de valores humanos y ética laboral. “Sharay se diferencia por su honestidad y la calidad humana que tiene, es una persona íntegra y detrás de ella hay una gran profesional”, sostiene.
Durante su etapa universitaria, Ojeda se caracterizó por ser una estudiante destacada y comprometida con su formación académica. Como parte de ese proceso, realizó movilidad estudiantil en dos oportunidades en la Universidad de Guadalajara en México, fortaleciendo así su visión global y ampliando sus capacidades profesionales.
Para Ojeda, uno de los factores más importantes para crecer profesionalmente es tener claridad en los objetivos personales y mantenerse en constante aprendizaje. “El primer consejo que puedo dar es que se pongan una meta y la tengan clara. Una vez uno tiene un objetivo, debe hacer hasta lo imposible por conseguirlo”, señala.
La profesional considera que la creatividad y la iniciativa son habilidades que se desarrollan cuando las personas enfrentan retos reales y salen de su zona de confort. “No hay que estar quieto, siempre hay que buscar aprender y hacer más. Aunque a veces no sepamos cómo hacerlo, nuestra creatividad se despierta y encontramos formas de lograrlo”, añade.
Ojeda también destaca que su formación universitaria estuvo marcada por el aprendizaje práctico y el desarrollo de habilidades humanas, elementos que hoy son esenciales en el mercado laboral. “En Unifranz realmente aprendí haciendo, y eso fue vital en mi preparación como administradora de empresas. Cada semestre realizábamos proyectos que nos incentivaban a investigar, ser creativos y buscar soluciones”, explica.
Uno de los proyectos que más impactó en su formación fue una propuesta desarrollada para el área de recursos humanos de la multinacional Sika, experiencia que le permitió fortalecer habilidades blandas y enfrentar desafíos reales. Ese enfoque educativo, alineado al modelo innovador de Unifranz, contribuye a que sus graduados destaquen en el ámbito profesional, un aspecto respaldado por las 5 estrellas en empleabilidad e impacto social otorgadas a la universidad por QS Stars.