Gamificación en higiene oral infantil: estudio muestra mejoras en escolares

Gamificación en higiene oral infantil: estudio muestra mejoras en escolares

Una investigación desarrollada por estudiantes de Odontología de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz) encontró que una estrategia educativa basada en gamificación puede contribuir a mejorar la higiene oral en escolares de 9 a 10 años en Cochabamba. El estudio comparó una intervención con juegos, dinámicas y charlas frente a una estrategia convencional de educación oral, y registró mejores resultados en el grupo que participó en actividades gamificadas.

La salud bucodental es parte del bienestar general de niñas y niños. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que las enfermedades bucodentales afectan a miles de millones de personas y que la caries dental sigue siendo uno de los problemas más frecuentes, por lo que la prevención y la educación desde edades tempranas son claves para reducir riesgos.

¿Qué investigó el estudio sobre gamificación e higiene oral?

El proyecto se tituló “Efecto de la gamificación en la educación odontológica interactiva en la mejora de hábitos de higiene oral en niños de 9 a 10 años”. La investigación buscó comparar los resultados de una estrategia educativa convencional con una intervención basada en juegos y actividades participativas.

“Para desarrollar esta investigación, trabajamos con dos grupos de estudio: uno de intervención y otro de control”, explica Brayan Ramírez Castellón, estudiante de Odontología de Unifranz e integrante del equipo investigador.

El estudio fue realizado por Brayan Ramírez, Alejandro Rivero, Rodrigo Panozo, Sergio Rojas, Joseph Ventura y Carla Ballivián, estudiantes de Odontología de Unifranz, bajo la guía de María Guzmán, docente de Odontología y tutora de la investigación.

¿Cómo se compararon las estrategias de educación oral?

La investigación comparó dos grupos de escolares. El grupo de control recibió una charla convencional y fue evaluado mediante el Índice de Higiene Oral (IHO). El grupo de intervención participó durante cuatro semanas en actividades educativas que incorporaron juegos, dinámicas y charlas sobre higiene oral.

“El grupo de intervención participó durante cuatro semanas. Cada martes realizábamos diferentes actividades de gamificación, juegos y charlas”, señala Ramírez.

La propuesta buscó convertir el aprendizaje sobre salud bucal en una experiencia más activa. En lugar de limitarse a recibir información, los niños participaron en dinámicas orientadas a reforzar conocimientos, prácticas y hábitos relacionados con la higiene oral.

¿Qué resultados mostró la estrategia gamificada?

Los resultados reportados por el estudio muestran que ambos grupos redujeron su índice de higiene oral, pero la disminución fue mayor entre quienes participaron en la estrategia gamificada. En el grupo de intervención se registró una reducción del 36,8% en el IHO, con una diferencia estadísticamente significativa (p<0,001).

“Una vez que tuvimos los datos, hicimos las comparaciones y vimos que ambos grupos tuvieron una reducción significativa de la placa bacteriana. Sin embargo, el grupo de intervención que recibió las actividades de gamificación presentó una mayor reducción”, afirma Ramírez.

Al inicio del estudio, el 89,5% de los participantes presentaba higiene oral deficiente. La investigación también encontró que la frecuencia de cepillado reportada no tuvo una relación significativa con el índice inicial de higiene oral, lo que sugiere que la frecuencia, por sí sola, no explica las diferencias observadas.

¿Por qué la gamificación puede apoyar la educación odontológica?

La gamificación utiliza elementos propios del juego para aumentar la participación, la motivación y el compromiso con una actividad educativa. En salud bucal infantil, este enfoque puede ayudar a que los niños comprendan y practiquen hábitos preventivos de manera más cercana a su edad y experiencia cotidiana.

La literatura científica reciente respalda esta posibilidad con cautela. Una revisión sistemática sobre enseñanza basada en juegos en salud oral infantil concluyó que, aunque la evidencia disponible aún es limitada, estas intervenciones muestran resultados positivos en conocimiento, puntajes de higiene oral y reducción de placa. Otra revisión sobre gamificación en salud oral infantil señala que puede apoyar educación, cambio de comportamiento y compromiso, especialmente cuando las actividades se diseñan para la edad y el contexto de los participantes.

La prevención bucal también se aprende en la escuela

La escuela es un espacio estratégico para fortalecer hábitos de higiene oral, porque permite llegar a niños en etapas en las que todavía se están formando rutinas de cuidado. Las actividades participativas pueden complementar la orientación odontológica, el acompañamiento familiar y las acciones preventivas de salud pública.

La OMS define la salud bucodental como un componente del bienestar que permite comer, respirar, hablar y relacionarse sin dolor, incomodidad o vergüenza. Desde esa perspectiva, prevenir problemas bucales en la infancia no solo implica evitar enfermedad, sino también proteger calidad de vida, confianza y participación social.

Los resultados abren nuevas preguntas de investigación

Para los estudiantes, los resultados plantean la posibilidad de llevar este tipo de experiencia a más unidades educativas. La investigación muestra que combinar contenidos de salud oral con actividades participativas puede convertirse en una alternativa para reforzar el aprendizaje y la prevención en edades escolares.

“Los resultados fueron sorprendentes y fue ahí donde nos preguntamos: ¿qué pasaría si llevamos este trabajo de investigación a más escuelas?”, sostiene Ramírez.

El equipo no descarta que esta experiencia sirva de base para futuras intervenciones. Para ello, será importante ampliar la muestra, evaluar el mantenimiento de los hábitos en el tiempo y analizar cómo influyen el acompañamiento familiar, la supervisión escolar y la frecuencia real de cepillado.

Investigación estudiantil presentada en OWSD Bolivia

Los resultados fueron presentados en el V Congreso Científico Nacional de OWSD Bolivia, realizado en La Paz del 26 al 28 de agosto de 2026. Según la página oficial de OWSD, el encuentro reunió trabajos de ciencia, tecnología e innovación y contempló áreas como medicina y salud.

“Este estudio nos ha demostrado que con la gamificación en educación odontológica habría una gran diferencia en la higiene oral de muchos niños a esa edad”, concluye Ramírez.

La investigación evidencia cómo un proyecto estudiantil puede partir de una necesidad concreta, aplicar herramientas de evaluación y generar propuestas educativas con potencial preventivo. Más que reemplazar la atención odontológica, la gamificación puede convertirse en un recurso complementario para enseñar, motivar y fortalecer hábitos de higiene oral desde la infancia.