Fraessence, el sérum de frutilla creado por estudiantes para coadyuvar al cuidado de la piel con acné

Integrantes de BioBerrys, el equipo que desarrolló el sérum facial con base en compuestos bioactivos de la frutilla.

La inseguridad que el acné genera en muchas adolescentes motivó a un grupo de estudiantes de la carrera de Bioquímica y Farmacia de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz) sede La Paz a desarrollar Fraessence, un sérum facial elaborado a partir de los compuestos bioactivos de la frutilla o fresa. El producto nació como parte de la materia Proyecto Integrador, una metodología que impulsa a los universitarios a resolver problemas reales mediante la investigación y la experimentación.

El proyecto fue desarrollado por el equipo BioBerrys, integrado por María Fernanda Monroy, Yareth Fresco Ramírez, Camila Andrea Quispe, Elizabeth Vila Vargas y Lizeth Valeria Ramirez, estudiantes de tercer semestre. Las futuras profesionales combinaron conocimientos de farmacognosia, bioquímica y química orgánica para formular un producto con potencial para contribuir al cuidado de la piel afectada por el acné juvenil.

«La idea surge a partir de la problemática que identificamos: la inseguridad que el acné genera en muchos adolescentes. Desarrollamos este producto con el objetivo de contribuir al cuidado de la piel y ayudar a mejorar su apariencia», explica María Fernanda Monroy, integrante del equipo BioBerrys.

Para convertir esa idea en un producto funcional, el equipo investigó los compuestos presentes en la frutilla, como las antocianinas, los flavonoides y la vitamina C, conocidos por sus propiedades antioxidantes. Posteriormente, realizaron pruebas fitoquímicas para comprobar la presencia de estos principios activos en la formulación desarrollada.

«Aplicamos conocimientos de farmacognosia para identificar los principios bioactivos de la frutilla y comprobar, mediante pruebas de laboratorio, que nuestro producto realmente contiene loscompuestos que pueden contribuir al cuidado de la piel», señala Monroy.

El proceso no estuvo exento de desafíos. Al tratarse de una formulación novedosa, las estudiantes debieron revisar literatura científica, contrastar información y diseñar una propuesta propia que permitiera transformar el conocimiento académico en un producto experimental.

Para Yareth Fresco Ramirez, otra de las integrantes del equipo, el trabajo colaborativo fue determinante para superar cada etapa del proyecto y consolidar la propuesta desarrollada durante el semestre.

«Más que crear un producto, buscamos desarrollar un coadyuvante que complemente los tratamientos existentes, siempre con base científica. También esperamos que pueda ayudar a que muchos jóvenes recuperen confianza y seguridad en sí mismos», afirma la estudiante.

Además del componente científico, la experiencia permitió fortalecer habilidades como el trabajo en equipo, la investigación, la resolución de problemas y la toma de decisiones en laboratorio, competencias que forman parte del perfil profesional que promueve la carrera.

Para Graciela Vargas, docente de la carrera de Bioquímica y Farmacia, los Proyectos Integradores constituyen uno de los pilares del modelo educativo de Unifranz, ya que colocan al estudiante como protagonista de su propio aprendizaje.

«El Proyecto Integrador es la base de este proceso educativo transformador. Los estudiantes identifican un problema real, plantean una solución desde la teoría y luego la llevan a la práctica en el laboratorio. Lo que buscamos es que aprendan haciendo y desarrollen propuestas innovadoras para responder a necesidades de la sociedad», explica Vargas.

La docente señala que, desde tercer semestre, los futuros bioquímicos y farmacéuticos ya son capaces de abordar problemáticas relacionadas con el cuidado de la piel, el envejecimiento, enfermedades reumáticas y otras afecciones, integrando los conocimientos adquiridos en distintas asignaturas para convertirlos en soluciones concretas.

«Queremos formar profesionales que no solo dominen la teoría, sino que sean capaces de crear soluciones, innovar y responder a los desafíos que plantea la sociedad. Eso es precisamente lo que logran los Proyectos Integradores y el modelo Aprender Haciendo», concluye la docente.

El modelo “Aprender Haciendo” de Unifranz es una metodología educativa centrada en la experiencia práctica y la resolución de problemas reales. Además, conecta a los estudiantes directamente con el mundo profesional desde el inicio de sus carreras. Así, los estudiantes desarrollan habilidades clave y aumentan su empleabilidad, mediante proyectos, simulaciones y vinculación con empresas, para preparar profesionales más seguros y capaces de generar un impacto en la sociedad.

Entre otros de los Proyectos Integradores que se desarrollan en la carrera destaca un hidrogel con nanocápsulas y un bálsamo con función cicatrizante, hecho con base en arándano y aloe vera para el tratamiento de la Xerosis y angiopatía, asociados a la diabetes mellitus tipo II.

También se trabaja en la extracción de los principios activos del Romero mediante maceración para el tratamiento del acné vulgar leve; el desarrollo de un gel, con base en extracto de ruda, con actividad antiinflamatoria para el alivio del dolor reumático, entre otros.

Con iniciativas como Fraessence y otros Proyectos Integradores, la carrera de Bioquímica y Farmacia de Unifranz reafirma su apuesta por una formación basada en la investigación, la innovación y la práctica. Así, los estudiantes no solo adquieren conocimientos científicos, sino que aprenden a convertirlos en soluciones que buscan aportar al bienestar y la calidad de vida de la sociedad.