Formación médica sin fronteras: estudiantes de Unifranz se preparan con evaluaciones de nivel internacional

Formación médica sin fronteras: estudiantes de Unifranz se preparan con evaluaciones de nivel internacional

La evaluación clínica es uno de los momentos más exigentes en la formación de futuros médicos, porque permite comprobar si el conocimiento aprendido en el aula puede aplicarse en situaciones reales. En ese contexto, la Evaluación Clínica Objetiva Estructurada (ECOE) se consolida como una herramienta clave para medir las competencias de los estudiantes de ciencias de la salud.

Además de fortalecer las competencias clínicas, la ECOE también se convierte en una herramienta clave para estudiantes internacionales que cursan sus estudios en la Universidad Franz Tamayo, Unifranz. En particular, muchos estudiantes brasileños encuentran en esta evaluación una preparación exigente que los acerca a los estándares que deberán enfrentar al retornar a su país.

“La ECOE es una evaluación clínica objetiva estructurada que mide el conocimiento teórico y práctico de los estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Salud. Permite evaluar de manera integral las competencias que los futuros profesionales necesitan para desempeñarse en el ámbito clínico”, explica Aureliano Hurtado, médico y docente de la carrera de Medicina.

En ese sentido, la experiencia práctica que ofrece la ECOE se asemeja a evaluaciones de alto rendimiento utilizadas en otros sistemas de salud. Esto permite que los estudiantes desarrollen habilidades clínicas, capacidad de análisis y seguridad profesional para enfrentar procesos de validación de su título en el exterior.

En Unifranz, esta metodología se desarrolla mediante estaciones en las que los estudiantes deben resolver diferentes desafíos clínicos en tiempos determinados. Cada estación está diseñada para evaluar áreas específicas como anatomía, razonamiento clínico o habilidades de comunicación con el paciente.

En muchos casos, una ECOE puede incluir entre cinco y ocho estaciones, aunque en evaluaciones más complejas puede llegar a tener hasta veinte. Los estudiantes avanzan de una estación a otra demostrando sus capacidades para analizar, decidir y actuar ante distintos escenarios médicos.

“Evaluamos el razonamiento clínico y cómo el conocimiento teórico se convierte en conocimiento práctico. Por eso este tipo de evaluación es tan importante en la formación de los estudiantes de medicina”, señala Hurtado.

El proceso forma parte de un sistema de formación por niveles que organiza el aprendizaje a lo largo de la carrera. Los estudiantes pasan por las etapas básica, intermedia y avanzada, y al finalizar cada una deben demostrar las competencias adquiridas mediante la ECOE.

A lo largo de este proceso, la evaluación no solo mide conocimientos técnicos, sino también la capacidad de los estudiantes para interactuar con los pacientes y responder con criterio ante situaciones clínicas reales. De esta manera, la formación médica integra habilidades científicas con una mirada ética y humana de la profesión.

“Actualmente los mejores médicos no son solo aquellos que se actualizan y se especializan. También son quienes demuestran valores humanos en su relación con los pacientes; la capacitación constante junto con los valores humanos es lo que realmente forma a un buen médico”, concluye Hurtado.