Estudio científico revela que el 28% de universitarios presenta riesgo de diabetes en Bolivia

El riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en jóvenes universitarios se ha convertido en una preocupación creciente para la salud pública debido al aumento del sedentarismo, el estrés y los malos hábitos alimenticios en esta población. En este contexto, investigadores de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz, (Bolivia) y la Universidad de Boyacá (Colombia) realizaron un estudio colaborativo para identificar factores de riesgo en universitarios bolivianos mediante el test FINDRISC.
Los resultados evidenciaron que el 65,6% de los estudiantes evaluados presentó un riesgo bajo de desarrollar la enfermedad. Sin embargo, el hallazgo que más llamó la atención de los investigadores fue que un 28,2% ya se encuentra en una categoría de riesgo ligeramente elevado.
“Esta investigación refleja cómo la colaboración internacional entre universidades fortalece la generación de conocimiento científico con impacto social. Además, demuestra que la prevención y la detección temprana son fundamentales para proteger la salud de los jóvenes universitarios”, señaló la Dra. Patricia Avilés, directora de la carrera de Bioquímica y Farmacia en Unifranz, sede Santa Cruz.
La investigación surgió ante el incremento de enfermedades no transmisibles tanto a nivel global como regional, especialmente entre jóvenes que enfrentan largas jornadas académicas y estilos de vida poco saludables. Para el estudio se utilizó el test FINDRISC, una herramienta internacional validada y adaptada para Latinoamérica que permite predecir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en los próximos diez años.

El estudio publicado en la revista indexada Salud UIS, identificó diferencias significativas relacionadas con el sexo y la nacionalidad de los participantes. Los hombres y estudiantes extranjeros, particularmente brasileños, registraron mayores índices de masa corporal y perímetro abdominal en comparación con mujeres y estudiantes bolivianos.
Entre los factores de riesgo más frecuentes se encontraron el sedentarismo y el exceso de peso, asociados principalmente a la falta de actividad física y a una alimentación baja en frutas y verduras. Los investigadores advierten que, de no implementarse medidas preventivas desde la juventud, Bolivia podría enfrentar en los próximos años un incremento considerable de casos de diabetes tipo 2.
“Existe el mito de que la diabetes tipo 2 afecta únicamente a personas mayores, pero los procesos metabólicos empiezan mucho antes de que aparezca el diagnóstico clínico. Detectar estos riesgos en jóvenes nos brinda una oportunidad invaluable para prevenir enfermedades crónicas y mejorar la calidad de vida futura”, explicó Avilés.
La publicación del estudio representa un importante avance para la investigación académica desarrollada desde Bolivia y fortalece los procesos de internacionalización impulsados por Unifranz. Asimismo, evidencia el compromiso de la universidad con la calidad educativa y la producción de conocimiento respaldado por rigor científico.
Este trabajo de investigación se desarrolló a lo largo de tres años e incluyó la evaluación de 273 estudiantes mediante la aplicación del test FINDRISC.
Este tipo de investigaciones forman parte del modelo educativo innovador de Unifranz, que promueve la integración entre docencia, investigación y vinculación internacional para responder a problemáticas reales de la sociedad. A través de alianzas académicas con instituciones extranjeras, la universidad impulsa proyectos científicos que contribuyen al desarrollo sostenible y al fortalecimiento de la salud pública.
“Los jóvenes no deben subestimar su salud ni esperar a sentirse mal para realizar controles preventivos. La prevención, la actividad física y una alimentación consciente son las herramientas más poderosas para evitar enfermedades y construir un mejor futuro”, añadió la académica.
La investigación fue realizada de manera colaborativa con miembros del Grupo del Programa de Bacteriología y Laboratorio Clínico de la Universidad de Boyacá (Gribac): Laura Ximena Ramírez, Javier Munar, Miguel Caipe y Jairo Alba. El estudio reafirma la importancia de generar evidencia científica desde la academia para promover hábitos saludables y mejorar la calidad de vida de las nuevas generaciones.