Estudiantes de carreras empresariales analizan casos reales de riesgo de auditoría en clase espejo internacional

En un aula conectada más allá de las fronteras, estudiantes de carreras empresariales de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz) sede La Paz, compartieron una experiencia académica internacional con la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD) de Colombia. Entre análisis de casos, preguntas y contraste de perspectivas, la clase espejo permitió abordar cómo las decisiones financieras, las inversiones de capital y el riesgo de auditoría se relacionan en escenarios empresariales reales.
La sesión tuvo como tema central “Decisiones financieras de inversiones de capital y su alcance en el Audit Risk”, y contó con la participación de José Luis Machaca, director de la carrera de Contaduría Pública de Unifranz La Paz, y de Hemerson Oyola, docente de Economía de la UNAD. Ambos académicos guiaron el análisis desde perspectivas complementarias, vinculando la teoría contable con escenarios reales de gestión financiera y auditoría.
Machaca explicó que una clase espejo es una herramienta académica de internacionalización y colaboración interinstitucional. Permite conectar un aula local con un aula de otra universidad, generalmente de otro país o región, para desarrollar una sesión conjunta guiada por docentes de ambas instituciones.
“Se utiliza en la formación universitaria porque rompe las barreras geográficas del aprendizaje. Permite a los estudiantes experimentar la globalización desde su propia aula, contrastar metodologías y entender que las finanzas y la contabilidad no se limitan a las fronteras de su país, sino que responden a dinámicas y estándares globales”, afirmó.
A diferencia de una clase tradicional, este modelo ofrece a los estudiantes la posibilidad de ampliar su visión profesional, contrastar metodologías y comprender cómo se resuelven problemas financieros en otros contextos, con regulaciones, mercados y culturas de negocio distintas. Para el director de carrera, el valor fundamental de una clase espejo está en el “choque cultural y profesional positivo”, porque permite fomentar el debate multicultural y conectar a los estudiantes con expertos globales.
Durante la clase, los estudiantes analizaron la relación entre las decisiones financieras de una empresa y el riesgo de auditoría. El eje central fue comprender que acciones como adquirir deudas, realizar inversiones atípicas, modificar políticas contables o efectuar transacciones complejas pueden activar alertas para un auditor, debido a su impacto en la transparencia y credibilidad de los estados financieros.
“Es crucial porque toda acción financiera deja una huella contable y fiscal, y es ahí donde nace el riesgo. Los estudiantes deben entender que las decisiones de la gerencia, como buscar un financiamiento agresivo o cambiar un método de valoración de inventarios, no ocurren en el vacío; impactan directamente en la probabilidad de que los estados financieros contengan errores materiales o fraudes”, sostuvo Machaca.
Desde esta perspectiva, la auditoría deja de entenderse como una simple revisión de documentos o cifras. “Si el estudiante de contaduría comprende esta relación, deja de ver la auditoría como una simple revisión posterior, una ‘autopsia de los números’, y empieza a verla de forma predictiva. Entiende que, para evaluar el riesgo de una empresa, primero debe comprender la estrategia de negocio y las presiones financieras que enfrenta la gerencia”, agregó el director de carrera.
Entre las decisiones financieras que pueden activar mayores alertas para un auditor se encuentran la adquisición de deuda agresiva, las inversiones atípicas o transacciones complejas, los cambios bruscos en políticas contables y las operaciones significativas con partes relacionadas. Estos movimientos pueden generar dudas sobre la valoración de activos, la manipulación de resultados, la consolidación de información financiera o la existencia de presiones internas para modificar los estados financieros.
Machaca explicó que este enfoque cambia el paradigma tradicional de la auditoría, al enseñar a los estudiantes a interpretar las decisiones financieras como señales de riesgo. “Tradicionalmente se cree que la auditoría es solo verificar que ‘los papeles cuadren’, es decir, cumplimiento formal. Al ver las decisiones financieras como ‘señales’, el estudiante aprende a leer el trasfondo. La auditoría se convierte entonces en un escudo de credibilidad”, indicó.
La actividad también permitió reforzar el modelo práctico de Unifranz, orientado a que los estudiantes aprendan desde experiencias activas, casos reales y espacios de interacción internacional. “En Unifranz, el aprendizaje no es contemplativo, es netamente activo. Actividades como las clases espejo, el método de casos y la simulación de escenarios reales impactan directamente en el perfil del futuro contador público”, afirmó Machaca.
Añadió que este tipo de experiencias contribuye al desarrollo del juicio profesional, habilidades de consultoría estratégica, liderazgo y comunicación global.
Para Marcel Ticona, estudiante de quinto semestre de Contaduría Pública, la clase espejo fue “una experiencia sumamente dinámica y motivadora”, ya que “permitió contrastar de inmediato cómo se abordan los negocios y las finanzas en otro país”.
“Al principio genera cierta expectativa por el cambio de ritmo, pero la combinación de enfoques entre nuestro docente, el Lic. José Luis Machaca, y el profesor internacional demostró que, aunque estemos en geografías distintas, el lenguaje financiero y la rigurosidad técnica nos unen”, indicó el estudiante.
Para Unifranz, la internacionalización no es un valor agregado, sino parte de su ADN institucional. A través del programa “Internacionalízate”, la universidad ofrece a sus estudiantes la posibilidad de integrarse en universidades de prestigio mundial, con el fin de ampliar su visión profesional y personal.
En criterio de Ticona, “el enfoque internacional ya no es un lujo o un extra en el plan de estudios; es una necesidad absoluta”.
“Hoy en día las empresas operan en mercados globales, las transacciones son digitales y los riesgos de fraude no tienen fronteras. Si nos limitamos a aprender únicamente la normativa o los casos de nuestro propio país, nos quedamos rezagados”, acotó.
Además, destacó la importancia de la formación de profesionales con enfoque global. “Estas experiencias nos abren los ojos al mundo, nos enseñan a comunicarnos con profesionales de otras culturas, expanden nuestro criterio técnico y nos preparan para competir o colaborar a nivel internacional desde las aulas”, concluyó.
Con este tipo de iniciativas, Unifranz fortalece su pilar de internacionalización y promueve una formación conectada con las demandas actuales del mercado. A través de clases espejo, metodologías activas y el análisis de problemáticas reales, los estudiantes se preparan para interpretar riesgos, comprender decisiones empresariales y aportar a la transparencia financiera desde una mirada estratégica, ética y global.