Entrena, viaja y estudia: cómo la educación flexible impulsa el futuro de un futbolista profesional

Entrena, viaja y estudia: cómo la educación flexible impulsa el futuro de un futbolista profesional

Entre entrenamientos, concentraciones y viajes por Bolivia y el extranjero, Leonardo Sebastián Viviani encontró una forma de avanzar en su formación universitaria sin descuidar su carrera como futbolista profesional. Su historia demuestra que, cuando la educación se adapta al ritmo de vida de las personas, estudiar deja de ser un obstáculo y se convierte en un aliado para construir el futuro.

Para Leonardo Sebastián Viviani, cada semana es distinta. Un día entrena con Aurora, al siguiente viaja para disputar un partido y, cuando es convocado, se concentra con la selección boliviana Sub-20. Su agenda depende del calendario deportivo, no del académico. Sin embargo, eso no le ha impedido avanzar en su formación universitaria.

«Me motivó el hecho de que puedo viajar y después volver para presentar mis tareas. La modalidad semipresencial me ayudó mucho en mis viajes y en mis entrenamientos», cuenta.

A sus responsabilidades como futbolista profesional decidió sumar un nuevo desafío: estudiar Ingeniería Comercial en Unifranz Online. Su objetivo es claro. Sabe que la carrera deportiva tiene un tiempo determinado y quiere prepararse para administrar sus recursos e impulsar futuros emprendimientos.

«Quiero enfocar mis ganancias en un emprendimiento. Por eso elegí Ingeniería Comercial; sé que me va a servir mucho en el futuro», explica.

Como ocurre con muchos deportistas de alto rendimiento, compatibilizar los estudios con los entrenamientos, las concentraciones y los viajes parecía una tarea difícil. Pero encontró una modalidad que le permitió seguir aprendiendo sin renunciar a ninguna de sus metas.

Una modalidad que avanza al mismo ritmo que sus estudiantes

La rutina de Leonardo cambia constantemente. Hay semanas en las que permanece entrenando en Cochabamba y otras en las que debe trasladarse a diferentes ciudades para competir. En ese contexto, una universidad con horarios rígidos habría hecho prácticamente imposible continuar una carrera.

En cambio, Unifranz Online le permitió convertir cualquier lugar en un espacio para estudiar.

«Durante el día entreno y muchas veces estoy concentrado. Por eso estudio en las noches. Le dedico dos o tres horas y, cuando tengo un tiempo libre durante la semana, entro a la plataforma para revisar los trabajos que debo presentar», comenta.

Esa flexibilidad responde al modelo educativo de Unifranz Online, diseñado para personas cuya vida no siempre les permite estar en un aula todos los días.

«La flexibilidad de Unifranz Online actúa como un puente que derriba las barreras del tiempo y el espacio, devolviendo a los estudiantes el control total de su agenda», explica Alejandro Castellanos, director nacional de Unifranz Online.

Según Castellanos, el perfil de quienes eligen esta modalidad tiene una característica en común: «Lo que menos tienen nuestros estudiantes es tiempo». Por ello, el modelo combina contenidos virtuales, talleres presenciales y acompañamiento docente para que cada estudiante avance sin dejar de atender sus responsabilidades personales y profesionales.

En el caso de Leonardo, esa posibilidad ha sido determinante para mantenerse al día con sus estudios aun cuando debe salir de la ciudad o permanecer concentrado antes de un partido.

«En los talleres presenciales los licenciados explican muy bien las tareas y durante el semestre nos orientan sobre cómo avanzar. Después, en la plataforma puedo continuar trabajando, presentar mis actividades y corregir los errores cuando volvemos a encontrarnos», señala.

La modalidad también le ha permitido construir relaciones con otros estudiantes.

«Me gustó mucho que hacemos grupos de trabajo y podemos colaborar de manera online. Después, cuando nos encontramos en los talleres, compartimos ideas y aprendemos entre todos», afirma.

Prepararse para el futuro mientras vive el presente

En el deporte profesional, el rendimiento suele medirse por el siguiente partido. Leonardo, sin embargo, decidió mirar más allá del corto plazo.

Mientras persigue el sueño de consolidarse en el fútbol profesional, también invierte tiempo en construir el futuro que quiere desarrollar fuera de las canchas.

Para Castellanos, ese tipo de decisiones reflejan el verdadero aporte de la educación flexible.

«La universidad deja de ser un espacio exclusivo para quienes tienen tiempo completo y se convierte en una oportunidad real para quienes necesitan compatibilizar estudio, trabajo y otros proyectos de vida», sostiene.

Pero también recuerda que estudiar bajo esta modalidad implica compromiso personal.

«La motivación dura unas semanas; después aparece la disciplina. El estudiante online necesita ser autónomo y responsable, porque el aprendizaje depende en gran medida de la organización que logre construir», afirma.

Leonardo reconoce que esa disciplina forma parte de su vida como deportista y hoy también la aplica en la universidad.

«Siempre uno está ocupado y haciendo muchas cosas, pero eso no significa que no puedas seguir estudiando. Al contrario, seguir aprendiendo te ayuda a crecer como persona y te prepara para el futuro», asegura.

Su historia demuestra que la educación superior ya no depende de permanecer en un mismo lugar. En una época donde el trabajo, el deporte y los proyectos personales exigen movilidad constante, la universidad también evoluciona para acompañar a quienes viven en movimiento.

Porque cuando la educación es tan dinámica como la vida de sus estudiantes, viajar deja de ser una barrera y se convierte simplemente en una etapa más del camino hacia el aprendizaje.