Emprendimiento en El Alto: nuevas competencias profesionales impulsan la innovación y transformación de los negocios

Jóvenes y estudiantes conectan innovación, tecnología en su emprendimiento en El Alto

Tener un emprendimiento en El Alto ya no consiste únicamente en abrir un negocio. En un mercado más competitivo y digital, una idea necesita encontrar clientes, demostrar que resuelve una necesidad, administrar recursos, diferenciarse e incorporar herramientas que permitan crecer sin perder la cercanía con el mercado.

La dimensión empresarial de la ciudad ayuda a entender el desafío. En 2025, Datos del Servicio Plurinacional de Registro de Comercio (SEPREC), difundidos en 2025, situaron en  informó que 34.087 las unidades económicas fueron registradas en El Alto al cierre de 2024; 83,5% correspondía a empresas unipersonales. Ese tejido empresarial convierte a la ciudad en un escenario importante  especialmente relevante para discutir innovación, digitalización y formación en negocios.

“Hoy no basta con la experiencia o la intuición. Necesitamos conocer al cliente, validar nuestras ideas, utilizar tecnología, analizar información, innovar y contar con herramientas que permitan tomar mejores decisiones”, explica Adriana Veizaga, directora de la carrera de Negocios y Gestión Empresarial de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz) El Alto.

Para Veizaga, emprender también significa asumir riesgos en escenarios económicos y sociales inciertos, pero aprendiendo a identificarlos y gestionarlos. Una idea, por atractiva que parezca, necesita encontrar un mercado, conocer a sus clientes, administrar recursos y construir condiciones para sostenerse.

¿Por qué la innovación es clave para un emprendimiento en El Alto?

La dinámica comercial de El Alto convierte a la ciudad en un escenario particular para pensar el futuro de los negocios. Emprendedores que conocen de cerca a sus clientes y han aprendido a desenvolverse en el mercado poseen una experiencia difícil de adquirir únicamente desde la teoría.

“El potencial es claro y existe. El Alto es una ciudad dinámica, emprendedora y resiliente, con personas que constantemente están identificando oportunidades y generando negocios”, afirma Veizaga.

El siguiente paso es complementar esa experiencia con herramientas que permitan probar nuevas ideas, digitalizar procesos, entender mejor la información del negocio y explorar otros mercados. La innovación no exige necesariamente empezar desde cero,: también puede significar mejorar un proceso, cambiar la forma de llegar al cliente o utilizar tecnología para tomar decisiones con mayor precisión.

“Muchos emprendedores ya tienen algo muy valioso: experiencia, conocimiento de su mercado y cercanía con sus clientes. El reto es complementar ese conocimiento con nuevas herramientas y conexiones que les permitan crecer, vencer el miedo y salir de la zona de confort”, señala.

¿Cómo puede la tecnología ayudar a crecer a un negocio?

La tecnología puede intervenir en distintas etapas de un emprendimiento: marketing y comercio digital, automatización de tareas, control financiero, análisis de clientes, inventarios, proyecciones y evaluación de resultados. Su valor no está en utilizar herramientas por moda, sino en resolver problemas concretos del negocio.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha advertido que las micro y pequeñas empresas tienden a estar subdigitalizadas y pueden tener dificultades para aprovechar plenamente las oportunidades de la digitalización. En Bolivia, experiencias impulsadas por la OIT han mostrado cómo fortalecer competencias digitales y avanzar hacia el comercio electrónico puede apoyar la productividad y la formalización de emprendimientos.

De la experiencia empresarial al aprendizaje aplicado

Esa conexión entre conocimiento y realidad empresarial también llega a las aulas. A través del modelo Aprender Haciendo, los estudiantes de Unifranz trabajan con situaciones y desafíos que los acercan a las decisiones que deberán enfrentar profesionalmente.

Una de esas experiencias fue Unifranz Connect: Young Shark Tank & Networking Empresarial, que reunió a cerca de 400 jóvenes de colegio, emprendedores y estudiantes de Unifranz El Alto, además de alrededor de 40 empresas. La iniciativa buscó conectar talento joven, ideas innovadoras y sostenibles con el sector empresarial y generar contactos entre futuros profesionales y organizaciones.

“El Alto tiene emprendedores, estudiantes, empresas y muchas organizaciones que tienen un objetivo común: generar desarrollo y crecimiento. El desafío es organizarnos, conectarnos y generar más espacios como este donde podamos aprender unos de otros”, sostiene Veizaga.

¿Qué competencias necesita hoy un profesional de negocios?

La transformación empresarial también modifica las competencias que necesita un profesional. Ya no se trata únicamente de administrar una empresa existente o conocer los pasos para iniciar un emprendimiento. También es necesario interpretar información, validar soluciones, comprender tecnología y evaluar si un modelo de negocio puede crecer.

La carrera de Negocios y Gestión Empresarial de Unifranz incorpora la mención en Emprendimiento, Innovación y Desarrollo de Startups, orientada al diseño, validación y escalamiento de modelos de negocio mediante herramientas tecnológicas y metodologías aplicadas a escenarios empresariales.

Entre las competencias señaladas se encuentran el análisis del retorno de inversión (ROI), la toma de decisiones basada en información financiera, metodologías ágiles para validar productos y el uso de modelos predictivos y machine learning aplicados a los negocios. El machine learning es una rama de la inteligencia artificial que permite a sistemas identificar patrones en datos y generar predicciones o resultados sin programar de forma explícita cada regla para cada caso.

“Buscamos formar profesionales que puedan identificar oportunidades, validar ideas, desarrollar soluciones y utilizar tecnología e innovación para generar resultados”, explica Veizaga. 

La diferencia, agrega, está en comenzar a desarrollar durante la formación universitaria herramientas que muchos profesionales buscan posteriormente mediante especializaciones o posgrados.

¿Cómo se conecta la universidad con el ecosistema emprendedor de El Alto?

El crecimiento de los negocios no depende únicamente de las capacidades individuales. También necesita redes, información, acceso a conocimiento y espacios donde empresas, emprendedores, academia e instituciones puedan encontrarse.

El campo profesional se amplía hacia innovación, transformación digital, desarrollo de nuevos negocios, estrategia, startups, incubadoras y consultoría, además de la posibilidad de crear proyectos propios.

Para Veizaga, la formación universitaria puede aportar al ecosistema empresarial que ya existe en la ciudad. “Desde la carrera queremos asumir ese desafío y ser parte de quienes lideren ese proceso, conectando academia, empresa y emprendimiento para generar oportunidades reales”.

Así, contar con un emprendimiento en El Alto puede encontrar en la tecnología, la innovación y el conocimiento nuevas herramientas para crecer. El punto de partida sigue siendo una idea; la diferencia está en contar con mejores capacidades para validarla, convertirla en un negocio viable y llevarla más lejos.