El talento de Unifranz le devuelve el alma a los Portales de la Recoleta

Hasta hace poco, había en Cochabamba un espacio cargado de historia, pero, al permanecer durante años a merced de la maleza, la inseguridad y la oscuridad, carecía de un rostro que contara su historia al mundo. Es el «Paseo Portales de la Recoleta Ovidio Suárez Morales», un corredor urbano que ahora vive una nueva etapa. La Universidad Franz Tamayo —Unifranz— es protagonista clave de su transformación.

Estudiantes de la carrera de Diseño Gráfico y Producción Crossmedia, guiadas por sus mentoras, asumieron un reto que trascendió el aula: otorgarle identidad visual propia a este espacio abandonado, capturando su esencia y traduciéndola en una marca sólida, auténtica y capaz de proyectarse hacia el futuro. El resultado es mucho más que un logotipo. Es la demostración tangible de que la educación puede transformar realidades concretas cuando se vincula con las necesidades de la ciudad.
Diseño con propósito: de la observación a la identidad
Para Kenia Cano, una de las estudiantes que lideró el proyecto, este trabajo significó la oportunidad de demostrar que están listas para aportar al desarrollo de su ciudad. «Fue un reto emocionante capturar la esencia de la Recoleta y transformarla en una marca que ahora todos los cochabambinos pueden reconocer y disfrutar», comparte con emoción.
El proceso creativo no fue sencillo. Implicó observar, caminar ese recodo olvidado, conversar con comerciantes, artesanos y vecinos. Sentir el pulso del lugar. «Busqué que la marca fuera sólida y coherente para que no solo revitalice el pasaje, sino que también invite a la gente a redescubrirlo como un centro artístico», explica Rafaela Anaya, compañera de Kenia en este proyecto.

Ese ejercicio de traducir lo observado en una propuesta visual profesional fue guiado por la licenciada Fabiola Varnoux, mentora del proyecto, quien acompañó a las estudiantes en todo el proceso conceptual, ayudándolas a interpretar el entorno, su historia y su valor cultural.
«Es fundamental que los estudiantes trabajen sobre espacios reales de la ciudad porque les permite entender que el diseño tiene una función social», afirma Varnoux. «Trabajar con un espacio urbano real los conecta con la ciudad y los desafía a generar soluciones que beneficien a la colectividad», añade. Ese enfoque pedagógico del «aprender haciendo» es precisamente lo que distingue la formación en Unifranz: la teoría encuentra su sentido cuando resuelve problemas reales.
Economía naranja: cuando la creatividad impulsa desarrollo
Hablar del «Paseo Portales de la Recoleta» es hablar también de economía naranja, ese sector que vincula arte, cultura y creatividad con generación de empleo y desarrollo económico. Y los números lo confirman. Según el Censo de Economía Naranja realizado por Unifranz, 7 de cada 10 unidades económicas en Cochabamba están vinculadas al arte y al patrimonio: gastronomía, moda, industria creativa, artesanías, editoriales, educación creativa y tecnología.

El rubro de la economía naranja en Cochabamba genera 94.200 empleos, de los cuales 23.550 son directos, de acuerdo con datos proporcionados por la directora del Instituto de Progreso Económico Empresarial —IPEE—, Gabriela Sanjinés.
«Al dotar al pasaje de una marca profesional, estamos potenciando un espacio creativo que atrae turismo y fomenta el arte. El diseño se convierte en el motor que impulsa este referente de economía naranja en el corazón de la ciudad», explica Alejandra Basta, directora de la carrera de Diseño Gráfico y Producción Crossmedia.
El municipio lo reconoce
«Esto es lo que necesitamos en Cochabamba, espacios recreados por jóvenes, para que la misma juventud exponga, emprenda, genere economía», reconoció el alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, en el recorrido de reapertura de los «Portales de la Recoleta». «Los jóvenes tienen que quedarse en Cochabamba, tienen que quedarse en el país, pero, para ello tenemos que lograr crecimiento económico, para que tengan oportunidades acá», reflexionó.
La nueva identidad visual del pasaje no solo embellece el espacio, lo posiciona, lo proyecta, lo hace reconocible y deseable para visitantes locales y turistas. Convierte un corredor urbano que estuvo abandonado durante años en un destino, un lugar que invita a ser descubierto, fotografiado, compartido.

Esa es la magia de diseñar con propósito: otorgarles valor a las cosas para mejorar la calidad de vida. De viernes a domingo, 14 emprendimientos de economía naranja se instalan en el pasaje, los cuales van desde artesanías hasta libros y cerámicas, pasando por textiles y pastelería.
Formación que trasciende el aula
Para Unifranz, este proyecto representa mucho más que un logro académico. Es la validación de un modelo educativo donde la calidad académica se pone al servicio de la colectividad. «Este proyecto demuestra que nuestra formación trasciende el aula para responder a demandas reales del municipio», señala Basta. «Al otorgar identidad visual al Paseo Portales de la Recoleta, validamos un modelo educativo donde el diseño es una herramienta de transformación social y económica».

Las estudiantes que participaron en este proyecto no solo suman un caso de éxito a su portafolio. Salen al mercado profesional con la experiencia de haber liderado la revitalización de un espacio emblemático para Cochabamba, con la certeza de que su trabajo tiene impacto real, visible, perdurable.
Es que, donde había olvido, hoy hay economía naranja, arte vibrante y esa brisa cultural que invita a quedarse. Es la academia saliendo a la calle para transformar la ciudad. Este pasaje, desde su apertura hace dos semanas, se ha vuelto el refugio perfecto para los buscadores de estética, buen ambiente y unos bocadillos.