Día del Niño: educación STEM+ para formar mentes curiosas, críticas y creativas

Día del Niño: educación STEM+ para formar mentes curiosas, críticas y creativas

En Bolivia, cada 12 de abril se celebra el Día del Niño, una fecha que invita a reflexionar sobre el presente y futuro de la niñez. En ese contexto, la educación STEM+ emerge como una herramienta clave para potenciar el pensamiento crítico, la creatividad y la resolución de problemas desde edades tempranas.

La formación de niños con habilidades para comprender y transformar su entorno es uno de los grandes retos educativos del país. En ese camino, el enfoque STEM+ —que integra ciencia, tecnología, ingeniería, matemáticas, además de humanidades y artes— cobra relevancia por su capacidad de conectar el aprendizaje con la realidad.

Para Alejandro Zegarra, vicerrector adjunto de la Universidad Franz Tamayo, sede Santa Cruz, este modelo educativo responde a la forma natural en la que los niños aprenden. 

“El enfoque STEM es fundamental para el desarrollo del pensamiento crítico porque combina distintas áreas del conocimiento. Cuando hablamos de STEM Plus, sumamos también las humanidades y las artes, lo que genera una mirada interdisciplinaria”, afirma.

Aprender conectando saberes

A diferencia de los modelos tradicionales que separan las materias, el enfoque STEM+ promueve una integración de conocimientos. Esto permite que los niños desarrollen una comprensión más profunda y significativa de lo que aprenden.

“Una de las grandes dificultades que ha generado el particionar la educación en disciplinas es que no es la forma natural en la que los niños aprenden. Cuando están desarrollando un proyecto, no separan matemáticas de ciencia o tecnología, lo ven todo como un conjunto”, explica Zegarra.

Este enfoque impulsa conceptos clave como la forma, la conexión y la función, fundamentales en los procesos de aprendizaje. Además, fortalece habilidades como el pensamiento lógico, la creatividad y la capacidad de análisis, competencias altamente valoradas en el siglo XXI.

Aprendizaje con propósito

Uno de los principales aportes de la educación STEM+ es que otorga sentido al conocimiento. No se trata solo de memorizar datos, sino de entender su utilidad en la vida cotidiana.

“Cuando uno aprende un dato descontextualizado, no significa nada. Pero cuando está dentro de un contexto, adquiere sentido. El enfoque STEM parte de la realidad y busca resolver problemas reales, lo que le da propósito al aprendizaje”, señala Zegarra.

Este enfoque también permite resignificar áreas como la matemática. “La matemática es un lenguaje que está inmerso prácticamente en todo lo que hacemos. Si la entendiéramos así desde el inicio, la veríamos de manera distinta”, agrega.

Desafíos y oportunidades en Bolivia

A pesar de sus beneficios, la implementación de la educación STEM+ en Bolivia enfrenta varios desafíos. Entre ellos, la formación docente y la disponibilidad de recursos.

“Probablemente, uno de los principales desafíos sea fortalecer las capacidades de los docentes. Es necesario trabajar con ellos primero para que puedan trasladar este enfoque a los estudiantes”, sostiene Zegarra.

Sin embargo, también destaca que las limitaciones materiales pueden superarse con creatividad. “Cuando uno piensa fuera del aula, encuentra un laboratorio vivo en su entorno. La naturaleza, el aire, la tierra o el cielo son recursos valiosos para aprender”, afirma.

Más allá de la tecnología, el verdadero cambio radica en la forma de entender la educación. “El principal obstáculo es cambiar el paradigma: pasar de un modelo centrado en contenidos a uno basado en la práctica y la resolución de problemas reales”, concluye.

En el marco del Día del Niño, apostar por la educación STEM+ no solo es una oportunidad para innovar en el sistema educativo, sino también una apuesta por formar ciudadanos capaces de enfrentar los desafíos del presente y construir un mejor futuro.