¿De verdad estás bien? La presión invisible que está agotando a toda una generación

SALUD MENTAL

“¿Cómo estás?” – “Bien, todo tranquilo”. Respondes en automático mientras caminas hacia tu próxima clase. Sonríes, guardas el celular en el bolsillo y sigues de largo.

Pero la verdad es que tu mente no para. Llevas días sintiendo una presión silenciosa; una lista de pendientes que no solo incluye exámenes o trabajo, sino expectativas. La expectativa de ser exitoso, de lucir increíble, de encajar en el molde de lo que las pantallas dicen que debería ser tu juventud.

Esa respuesta automática es la máscara favorita de este tiempo. Pero detrás del “estoy bien”, a veces se esconde un cansancio profundo que no se quita durmiendo.

Esa sensación de agotamiento emocional silencioso es precisamente una de las razones por las que hoy la salud mental ocupa un lugar cada vez más importante en universidades, espacios educativos y conversaciones cotidianas.

Con esa mirada, se encuentra en marcha la Semana de la Salud Mental, una iniciativa de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz, que reúne a especialistas y expertos para hablar sobre ansiedad, manejo emocional, contención psicológica y bienestar integral en tiempos donde desconectarse parece cada vez más difícil.

“El objetivo es generar espacios de concientización, sensibilización y reflexión, además de brindar herramientas y estrategias prácticas para el bienestar emocional de toda nuestra comunidad universitaria”, explica Liliana Serrano, psicóloga de Unifranz El Alto. 

Las actividades, tanto presenciales como virtuales, buscan brindar herramientas reales y humanas para que los estudiantes aprendan a gestionar el estrés, fortalecer redes de apoyo y entender que pedir ayuda no es una señal de debilidad, sino una forma de cuidarse.

Y es que, aunque hoy hablamos más de salud mental que hace algunos años, también vivimos más expuestos al ruido digital, a la presión social y a las expectativas constantes de un mundo hiperconectado.

La paradoja de nuestra era: más abiertos, pero más vulnerables

Es innegable que algo cambió para mejor. Tras la pandemia, entendimos que asistir al psicólogo no es síntoma de debilidad, sino de valentía. Hoy hablar de terapia es tan natural como recomendar una buena serie.

Sin embargo, el entorno actual no nos lo está poniendo fácil. Nos enfrentamos a un escenario lleno de nuevos detonantes emocionales:

La cultura del ‘feed’ perfecto: Validamos nuestro valor propio a través de interacciones digitales, olvidando que la vida real no tiene filtros ni edición.

El ruido digital constante: Pantallas que nunca duermen, crisis regionales y globales en tiempo real y el miedo constante al «qué dirán» o a quedar fuera de tendencia (FOMO).

Crisis de identidad aceleradas: La presión por definir quiénes somos y qué queremos lograr, en un mundo que cambia de opinión cada cinco minutos.

El peligro actual no es la falta de información, sino el exceso de estímulos. Nos olvidamos de que nuestra mente no está diseñada para correr una maratón sin descanso.

“Hoy vemos jóvenes mucho más abiertos a buscar ayuda psicológica y a reconocer la importancia de sus emociones en el día a día. Pero todavía existen resistencias, especialmente desde generaciones anteriores, donde el dolor emocional suele minimizarse por razones culturales”, sostiene Serrano.

Un espacio para detenerse y respirar

A veces, el ritmo de la universidad, el trabajo y las expectativas ajenas nos hacen olvidar lo más importante: a nosotros mismos. Es fácil perder el norte cuando todo el entorno te exige ir más rápido.

Por ello, la Semana de la Salud Mental liderada por Unifranz no es un evento académico más; es un espacio de encuentro y un refugio diseñado para conectar con lo que verdaderamente importa. 

La agenda incluye actividades enfocadas en contención emocional, capacitación en Primeros Auxilios Psicológicos y promoción de redes de apoyo entre estudiantes. Además, busca reforzar la idea de que la salud mental forma parte del proyecto de vida y no debe entenderse únicamente como un tema clínico.

Serrano explica que el trabajo integral que impulsa Unifranz busca no solo acompañar emocionalmente a los estudiantes, sino también fortalecer su permanencia y desarrollo académico y personal.

Por su parte, para Carlos Gómez Restrepo, psiquiatra y Decano de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Javeriana de Colombia, “aprender a gestionar el estrés, la frustración, el tiempo o las emociones debería ser una habilidad tan importante como cualquier contenido académico”. Lo dijo durante su participación en el V Congreso Internacional de Salud de Unifranz, realizado recientemente en la ciudad de Cochabamba.

La afirmación parece sencilla, pero encierra una realidad mucho más profunda. Tener salud mental no significa vivir en un estado permanente de felicidad, sino desarrollar la capacidad de relacionarse con otras personas, construir vínculos sanos, manejar la frustración y afrontar momentos difíciles sin quedar emocionalmente paralizado.

El especialista considera que el reto actual no es solamente atender crisis emocionales, sino prevenirlas antes de que aparezcan. “Ya no podemos esperar a que un estudiante llegue al límite para recién intervenir”, concluye.

Tu mente también merece ser escuchada

Si al leer estas líneas identificaste ese cansancio silencioso o esa ansiedad que a veces intentas ignorar, acéptalo sin juzgarte. Sentir es de humanos.

Aprovecha los espacios que se abren para ti. Participa, escucha a los especialistas en la Semana de la Salud Mental de Unifranz y recuerda: el primer paso para sanar es recordar que no tienes que transitar este camino a solas. Tu bienestar es la prioridad número uno.

Para más detalles sobre la Semana de la Salud Mental, ingresa al link y conoce la agenda diaria y los enlaces de ingreso a cada actividad.