Comercio internacional: futuros ingenieros comerciales llevan el aula a puertos estratégicos de Perú y Chile

Estudiantes de Ingeniería Comercial de Unifranz El Alto conocen operaciones de comercio internacional en puertos de Perú y Chile

Frente a un buque carguero, los conceptos cambian de dimensión. Los Incoterms, las cadenas de suministro, la logística y el comercio internacional dejan de ser términos estudiados en una materia cuando el estudiante puede observar contenedores, terminales, operadores y mercancías que se preparan para cruzar fronteras.

Esa experiencia la vivieron 41 estudiantes de Ingeniería Comercial de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz) El Alto, Bolivia. Acompañados por la directora de carrera, Andrea Cisneros, y un equipo de docentes, participaron de actividades académicas y visitas a terminales portuarias de Perú y Chile.

“Una cosa es explicar qué es una cadena logística y otra muy distinta es estar frente a ella, observar un buque, ver los contenedores, reconocer los equipos, identificar a los operadores y comprender cómo una mercancía se mueve desde un territorio hasta un mercado internacional”, explica Cisneros.

¿Qué aprende un estudiante de comercio internacional dentro de un puerto?

Una operación de importación o exportación no depende de un solo actor. En un puerto confluyen navieras, terminales, transportistas, almacenes, operadores logísticos, autoridades, documentación, infraestructura y tecnología. Observar esa red en funcionamiento permite conectar conocimientos que en el aula suelen estudiarse por separado.

En Perú, los estudiantes conocieron operaciones de Southern Peru Copper Corporation (SPCC) en Ilo, vinculadas con minería, fundición, refinería y actividad marítima, además de TRAMARSA y el Terminal Portuario de Ilo, administrado por la Empresa Nacional de Puertos (ENAPU). En Chile visitaron Iquique Terminal Internacional (ITI), Empresa Portuaria Iquique (EPI), zonas francas y Terminal Puerto Arica (TPA), donde observaron distintos modelos de operación, tipos de carga, almacenamiento y movimiento de contenedores.

La experiencia permitió entender por qué los puertos son mucho más que lugares donde llegan y parten barcos. ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD) señala que más del 80% del volumen de mercancías comercializadas a nivel mundial se transporta por vía marítima. Su Informe sobre el Transporte Marítimo 2025 advierte, además, que las rutas comerciales, los costos y las cadenas de suministro están siendo reconfigurados por tensiones geopolíticas y nuevas exigencias de resiliencia.

“Cuando un estudiante estudia una importación o una exportación en el aula, puede visualizarla como una operación relativamente lineal. Pero al llegar al puerto descubre que detrás existen buques, terminales, operadores, almacenamiento, transporte terrestre, documentación, seguridad, infraestructura y tecnología”, señala Cisneros.

Puertos de Perú y Chile conectados con el comercio internacional boliviano

ENAPU describe al Terminal Portuario de Ilo como parte del corredor transoceánico internacional que conecta Perú, Bolivia y Brasil, y destaca su cercanía geográfica con Bolivia. El terminal dispone de servicios para carga fraccionada, graneles, minerales y contenedores.

En Chile, la relación también es visible. Iquique Terminal Internacional mantiene representantes comerciales en La Paz y Santa Cruz y contempla servicios específicos para cargas con origen o destino  en Bolivia. En julio de 2026, ITI informó el despacho de más de 1.900 contenedores en tránsito hacia Bolivia durante un periodo de alta concentración de carga.

Terminal Puerto Arica, por su parte, define a Bolivia como su principal socio comercial y señala al puerto como una puerta de acceso del comercio exterior boliviano por el norte de Chile. Estas conexiones permiten que el estudiante comprenda cómo la ubicación geográfica, infraestructura, almacenamiento, tiempos y costos logísticos pueden incidir en la competitividad de una operación.

De aprender conceptos a desarrollar criterio profesional

Para Cisneros, allí ocurre uno de los principales cambios en la formación. El estudiante deja de preguntarse solamente qué aprendió y comienza a cuestionarse cómo utilizar ese conocimiento para interpretar una operación, identificar oportunidades y tomar decisiones.

“Queremos formar ingenieros comerciales que puedan entrar a una empresa, a un puerto, a una cadena logística o a un mercado internacional y sean capaces de observar, interpretar, identificar oportunidades y proponer soluciones”, sostiene.

La experiencia incluyó actividades académicas sobre la relación ciudad-puerto, aproximaciones a operaciones mineras y contacto con profesionales y empresas del ecosistema logístico. Los 41 estudiantes recibieron certificados individuales emitidos por Terminal Puerto Arica como parte de las actividades desarrolladas.

¿Por qué la internacionalización mejora la formación profesional?

Salir del país añadió otra dimensión al aprendizaje: permitió contrastar modelos de gestión, conocer dinámicas empresariales distintas y conversar con profesionales que trabajan diariamente en comercio exterior y logística.

“Internacionalizar no es solamente enviar estudiantes al extranjero. Es ampliar su capacidad de comprender el mundo y, sobre todo, ayudarles a descubrir el lugar que pueden ocupar profesionalmente dentro de él”, afirma Cisneros.

Uno de esos momentos ocurrió en Arica, donde profesionales que recibieron al grupo eran también ingenieros comerciales. “Ustedes están exactamente en su lugar de trabajo, aquí es donde deben estar”, les dijo el ingeniero Luis Barraza Mesa. La frase permitió a los jóvenes reconocer en la terminal portuaria no solo un espacio de aprendizaje, sino un posible escenario para su futuro profesional.

Comercio Internacional y Global Business: competencias para conectar mercados

La experiencia se relaciona directamente con la nueva mención en Comercio Internacional y Global Business de Ingeniería Comercial. Esta se orienta a formar profesionales capaces de comprender mercados, analizar cadenas de suministro, desenvolverse en operaciones de importación y exportación e identificar oportunidades de internacionalización.

Ese perfil abre posibilidades profesionales en comercio exterior, logística internacional, cadenas de suministro, transporte, zonas francas y empresas que buscan ingresar a nuevos mercados. También permite analizar productos bolivianos con potencial exportador, conexiones entre productores y compradores y nuevos negocios vinculados con el comercio internacional.

Para los estudiantes, el recorrido dejó algo más que la imagen de grandes buques, grúas y contenedores. Permitió mirar a Bolivia desde sus conexiones con el mundo y preguntarse algo esencial sobre su futuro profesional, ¿qué pueden hacer desde Bolivia para conectar empresas, productos y oportunidades con nuevos mercados?