Ciberseguridad e IA: la profesión clave del futuro

Ciberseguridad e IA: la profesión clave del futuro

La expansión de la inteligencia artificial está transformando industrias, servicios y formas de interacción, pero también está elevando el nivel de las amenazas digitales. En este escenario, la ciberseguridad ha dejado de ser una disciplina reservada a especialistas para convertirse en una profesión estratégica, capaz de garantizar la confianza en un entorno cada vez más automatizado, Sin embargo, es importante entender que el principal desafío no es tecnológico, sino humano.

La necesidad de contar con profesionales preparados se vuelve más urgente en un contexto donde los ciberdelincuentes aprovechan herramientas basadas en inteligencia artificial para perfeccionar ataques y hacerlos más difíciles de detectar. De acuerdo con el Foro Económico Mundial (WEF), el 95% de las violaciones de datos registradas en 2024 tuvo relación con errores humanos, lo que pone en evidencia la importancia de la educación y la formación continua.

Marcelo Pacheco, director de la carrera de Ingeniería de Sistemas de Unifranz, advierte que las nuevas tecnologías también han sofisticado los mecanismos de engaño. “Actualmente, existen tecnologías capaces de generar réplicas digitales casi idénticas a una persona. Esto hace que la suplantación de identidad sea cada vez más difícil de identificar y ocurra con mayor frecuencia”, explica.

La situación se refleja también en Bolivia. Datos de la División de Cibercrimen de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) señalan que en La Paz se registran entre dos y tres denuncias diarias por fraudes digitales, relacionados con falsas ofertas laborales, compras inexistentes e inversiones fraudulentas. Para Pacheco, la respuesta debe centrarse en la capacitación y la cultura preventiva. “La prevención será la mejor arma contra los ciberdelincuentes. Las empresas y los usuarios deben capacitarse en buenas prácticas digitales y contar con protocolos claros de seguridad”, sostiene.

La irrupción de la inteligencia artificial plantea nuevos retos. Además de automatizar procesos, esta tecnología también puede ser utilizada para desarrollar ataques más complejos y personalizados. Walter Jaime Mayorga Benavides, coordinador del Diplomado de Ciberseguridad en Postgrado de Unifranz, considera que la IA representa una herramienta con doble impacto. “La inteligencia artificial facilita ataques más sofisticados, pero también fortalece la detección temprana de amenazas mediante automatización y análisis predictivo”, afirma.

Esta visión es compartida por especialistas internacionales. Daniel Largacha Lamela, director del Cyber Security Centre de ISMS Forum, subraya que la seguridad debe formar parte del desarrollo tecnológico desde sus primeras etapas. “La ciberseguridad debe ser parte inherente de la tecnología”, señala, al remarcar que la confianza es uno de los activos más importantes en la economía digital.

La preocupación no es menor. Un informe de EY revela que, aunque el 82% de las personas ya utiliza herramientas de inteligencia artificial, solo el 57% se siente cómodo con ellas debido a inquietudes relacionadas con la privacidad y la seguridad. Además, apenas el 9% de las organizaciones cuenta con controles específicos para proteger modelos de IA.

Por su parte, el Foro Económico Mundial estima un déficit global de entre 2,8 y 4,8 millones de profesionales en ciberseguridad, una brecha que convierte a estos especialistas en uno de los perfiles más demandados. La tendencia apunta a la necesidad de competencias híbridas, que integren conocimientos técnicos en inteligencia artificial y aprendizaje automático con habilidades en gestión de riesgos, regulación y ética digital.

La Asociación DigitalES también advierte que cada fase del ciclo de vida de la inteligencia artificial, desde el entrenamiento hasta su despliegue, requiere mecanismos de prevención, monitoreo y respuesta para evitar filtraciones de datos o incumplimientos normativos.

En un mundo hiperconectado, donde la innovación avanza más rápido que las capacidades de protección, la ciberseguridad se consolida como una profesión estratégica para sostener la confianza digital. Su alcance ya no se limita a la protección de sistemas informáticos: hoy constituye un elemento esencial para asegurar que el desarrollo de la inteligencia artificial se produzca con responsabilidad, resiliencia y seguridad.