La IA responde en segundos, pero hay algo que no puede hacer por ti

Dayana tiene una tarea pendiente, poco tiempo y una herramienta capaz de responder casi cualquier pregunta en segundos. La tentación es evidente: pedirle a la inteligencia artificial (IA) que haga el trabajo completo. Pero ¿es realmente la mejor forma de aprender?
La llegada de herramientas como ChatGPT, Gemini, entre otras, han transformado la manera en que miles de estudiantes buscan información, resuelven dudas y organizan sus estudios. Lo que antes requería horas de búsqueda en libros, artículos o páginas web, hoy puede obtenerse en cuestión de segundos.
“La Inteligencia Artificial potencia la productividad de las personas permitiendo que el humano aporte juicio, creatividad y otras capacidades”, explica Ariel Quispe, jefe de Enseñanza-Aprendizaje de Unifranz El Alto.
Sin embargo, el verdadero desafío ya no es acceder al conocimiento, sino saber utilizar estas herramientas de manera inteligente
Un tutor disponible las 24 horas
Utilizada correctamente, la IA puede convertirse en una poderosa aliada para el aprendizaje.
Puede resumir textos complejos, explicar conceptos difíciles, proponer ejemplos, responder preguntas específicas e incluso adaptar explicaciones según el nivel de conocimiento del estudiante.
La UNESCO reconoce que la inteligencia artificial tiene el potencial de ampliar el acceso a la educación y personalizar el aprendizaje, permitiendo que más personas accedan a recursos educativos de calidad.
Para Quispe, estas herramientas pueden actuar como una especie de tutor complementario que acompaña el proceso de aprendizaje y ayuda a comprender mejor determinados temas.
Cinco herramientas de inteligencia artificial que pueden potenciar el aprendizaje
La inteligencia artificial ofrece mucho más que la posibilidad de generar textos. Utilizada correctamente, puede convertirse en una aliada para investigar, organizar ideas, aprender idiomas o comprender temas complejos.
ChatGPT.- Ideal para resolver dudas, explicar conceptos, resumir información y generar ideas para proyectos académicos.
Perplexity AI.- Combina inteligencia artificial con búsqueda web, permitiendo obtener respuestas acompañadas de fuentes y referencias verificables.
NotebookLM.- Desarrollada por Google, permite analizar documentos, apuntes, artículos o investigaciones y generar resúmenes, preguntas de estudio y explicaciones basadas en esos materiales.
Grammarly.- Ayuda a mejorar la escritura en inglés corrigiendo gramática, claridad, estilo y tono de los textos.
Canva Magic Studio.- Facilita la creación de presentaciones, infografías y materiales visuales mediante herramientas impulsadas por inteligencia artificial.
El problema no es usar IA, sino dejar que piense por nosotros
La situación cambia cuando el estudiante deja de utilizar la inteligencia artificial para aprender y comienza a utilizarla para evitar aprender.
Copiar una respuesta sin analizarla, presentar trabajos generados íntegramente por una IA o confiar ciegamente en toda la información que produce puede generar una falsa sensación de conocimiento.
“Cuando la IA reemplaza el pensamiento crítico, se pierde una parte esencial del aprendizaje”, advierte Quispe.
El especialista explica que aprender implica mucho más que encontrar respuestas correctas. También requiere analizar, comparar información, identificar errores y construir criterios propios.
Por eso, la inteligencia artificial debe ser vista como una herramienta de apoyo y no como un sustituto del esfuerzo intelectual.
Las habilidades que la IA no puede desarrollar por nosotros
A medida que estas tecnologías avanzan, algunas competencias se vuelven todavía más importantes.El pensamiento crítico, la creatividad, la comunicación, la resolución de problemas y la capacidad de tomar decisiones continúan siendo habilidades profundamente humanas.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) identifica precisamente estas capacidades como algunas de las más relevantes para el futuro del trabajo y la educación.
“La tecnología puede generar información, pero las personas siguen siendo responsables de interpretarla, validarla y darle sentido”, señala Quispe.
Aprender a convivir con la inteligencia artificial
La pregunta ya no es si los estudiantes deben utilizar o no la inteligencia artificial. La realidad es que estas herramientas forman parte de su vida académica y profesional. El verdadero reto consiste en enseñar a utilizarlas con criterio, responsabilidad y autonomía.
Por ello, cada vez más instituciones educativas incorporan herramientas tecnológicas dentro de sus procesos de enseñanza, promoviendo que los estudiantes desarrollen competencias digitales sin descuidar el pensamiento crítico y la capacidad de aprendizaje independiente.
La inteligencia artificial puede ayudar a estudiar más rápido, encontrar información con mayor facilidad y resolver dudas de manera inmediata. Pero el aprendizaje sigue ocurriendo en la mente de cada estudiante.
Porque una herramienta puede entregar respuestas. Lo que no puede hacer es reemplazar la curiosidad, el análisis y la capacidad humana de transformar información en conocimiento.