Carlos Ramírez, el médico que volvió de Chile a las aulas bolivianas para comprender la mente humana

La historia de Carlos Francisco Ramírez Pozo, médico chileno graduado en la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz) de Cochabamba y actual estudiante de Psicología en la misma universidad, plantea una pregunta cada vez más común en la vida profesional: ¿es posible cambiar de rumbo, estudiar una segunda carrera y redescubrir la vocación después de haber construido una profesión?
En 2012, Ramírez llegó desde Santiago de Chile a Cochabamba para estudiar Medicina y después de graduarse como médico general retornó a su país para ejercer. Años después, vuelve a las aulas bolivianas para estudiar Psicología. Su propósito, complementar dos miradas sobre una misma pregunta. Cómo comprender mejor al ser humano.
Desde sus primeros años de Medicina, Carlos cuenta que le inquietaba aquello que ocurría “en la psique”. La psiquiatría aparecía como horizonte profesional y estudiar Psicología terminó convirtiéndose en una manera de profundizar esa vocación.
“Poder fusionar estas dos formaciones me permitirá construir una preparación más completa para mi futuro profesional”, asegura.
¿Por qué estudiar Psicología después de Medicina?
En la historia de Carlos, la decisión no aparece como un cambio de rumbo, sino como una ampliación de su primera formación. Medicina le permitió acercarse al cuerpo y a la salud desde una perspectiva clínica, mientras que Psicología representa, para él, una oportunidad para profundizar en la mente, las emociones y la conducta.
La combinación de ambas experiencias es el centro de su proyecto profesional. Más que acumular títulos, Carlos busca integrar conocimientos para comprender y acompañar mejor a las personas.
La decisión de Carlos apunta a la situación de la salud mental en las personas y en especial los adolescentes. Una investigación de Unifranz Cochabamba, realizada con 1.254 adolescentes, reportó sintomatología ansiosa en el 85,2%, síntomas depresivos en el 77,5% y estrés en el 69,3%. Los resultados fueron publicados por la propia universidad en mayo de 2026.
En el contexto internacional, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que uno de cada siete adolescentes de 10 a 19 años presenta algún trastorno mental y señala que la ansiedad y la depresión están entre las principales causas de enfermedad y discapacidad en esta etapa.
Por eso, la decisión de estudiar al ser humano desde el cuerpo y desde la mente puede leerse, en el caso de Carlos, como una respuesta personal a una inquietud profesional que también dialoga con una necesidad social.
El deporte también puede abrir un espacio para respirar
En medio de Medicina y Psicología aparece otra pasión, el deporte. Carlos practicó básquet, pero encontró en el tenis de mesa una disciplina que retomó con la intención de volver a representar a la universidad.

La relación entre actividad física y bienestar también aparece en la información de la OMS sobre salud mental adolescente, que incluye el ejercicio regular y el desarrollo de habilidades para afrontar problemas entre los factores vinculados al bienestar durante esta etapa.
Desde su experiencia, el deporte puede convertirse en un espacio de desahogo que ayuda a organizar la vida y aliviar la presión.
¿Por qué elegir Unifranz para su formación?
Su historia también está vinculada con la movilidad internacional. Según su relato, eligió Unifranz, entre otras razones, por las posibilidades de convalidación de estudios y la proyección hacia otros países que asociaba con una universidad de mirada internacional.
Unifranz ofrece en Medicina una formación con enfoque práctico, simulación clínica, experiencias hospitalarias e internacionalización, respaldada en Cochabamba por la reacreditación del sistema ARCU-SUR/Mercosur, que amplía las posibilidades de movilidad académica, intercambios e internados en otros países de la región.
Para los estudiantes extranjeros, la universidad suma un entorno multicultural y oportunidades de movilidad internacional, además de una formación orientada a desenvolverse en distintos sistemas de salud; incluso cuenta con experiencias de estudiantes brasileños, peruanos y de otros países que cursan Medicina en Bolivia.
Llegar a ser, sin dejar de disfrutar el camino
Quizá la frase que mejor explica su filosofía sea sencilla: “El llegar a ser”. No obsesionarse únicamente con aquello que uno quiere alcanzar, sino aprender a aprovechar las oportunidades que aparecen en el camino.
Para quienes estudian lejos de casa, deja además un mensaje directo: “No hay que rendirse”. También recomienda encontrar un hobby, practicar algún deporte y reservar un espacio para respirar.
Carlos quiere ser ese profesional que volvió a las aulas no para acumular títulos, sino para ampliar su capacidad de comprender y acompañar a las personas.
Ahí aparece la enseñanza que deja su historia en Unifranz: formarse no consiste solamente en saber más, sino en comprender mejor a los demás. A veces, para hacerlo, hay que cruzar fronteras, volver a empezar y sentarse otra vez en un aula.