Banderazo por los ODS en Unifranz Santa Cruz: la Agenda 2030 busca pasar del compromiso a la acción

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible son 17 objetivos adoptados por los Estados miembros de las Naciones Unidas como parte de la Agenda 2030. Abordan desafíos sociales, económicos y ambientales y requieren la participación de gobiernos, empresas, academia y sociedad. En las universidades, pueden servir como marco para orientar formación, investigación, innovación y vinculación con el entorno.
El banderazo realizado en la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz) Santa Cruz se desarrolla en un contexto de mayor articulación con el Sistema de las Naciones Unidas en Bolivia. El 25 de septiembre de 2026, ambas instituciones informaron la formalización de una Declaración de Intención Conjunta para fortalecer la cooperación académica y promover acciones vinculadas con la Agenda 2030 y los ODS. El acuerdo contempla investigación, intercambio de conocimientos y generación de información sobre sostenibilidad.
“El compromiso que hoy asumimos como universidad y como sociedad tiene ese legado: entregar como herencia a las próximas generaciones un mundo mejor, desde la educación, la sostenibilidad y la responsabilidad que tenemos con nuestro país”, expresó Carlos Dabdoub, vicerrector de Unifranz Santa Cruz.
En este contexto, el banderazo representa una expresión interna de ese compromiso. Más allá del acto simbólico, plantea una oportunidad para conectar la Agenda 2030 con experiencias concretas de formación y con las acciones que desarrollan docentes, estudiantes y colaboradores desde la universidad.
“El compromiso de la Universidad Franz Tamayo con los ODS tiene como propósito contribuir a preservar la naturaleza y construir una sociedad más amigable, pensando en entregar a las próximas generaciones un mejor futuro y un mejor porvenir”, agregó Dabdoub.
Los 17 ODS fueron adoptados en 2015 y entraron oficialmente en vigor el 1 de enero de 2016. La Agenda 2030 los plantea como objetivos universales e interrelacionados, con 169 metas que integran dimensiones económicas, sociales y ambientales.
Los ODS como parte de la formación
La educación superior puede desempeñar un papel relevante en la Agenda 2030 porque conecta conocimiento, investigación y formación profesional con problemas del entorno. El ODS 4, por ejemplo, plantea garantizar una educación inclusiva y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida; el ODS 9 aborda innovación e infraestructura, mientras el ODS 17 pone el foco en las alianzas para alcanzar los objetivos.
“Los Objetivos de Desarrollo Sostenible se convierten en líneas de acción y en espacios donde docentes y estudiantes pueden identificar y atender las necesidades y desafíos de nuestra sociedad, a través de proyectos y actividades académicas que generen impacto en el medio”, dijo Cristian Uriona, decano académico de Unifranz Santa Cruz.
Desde esta perspectiva, los ODS pueden incorporarse como referencia para analizar problemas, desarrollar proyectos y proponer soluciones desde distintas disciplinas. Esta conexión también permite que la sostenibilidad se aborde más allá de una sola asignatura o área, vinculándola con la investigación, la innovación y la relación de la universidad con la sociedad.
“El rol de la universidad en la formación profesional parte de la necesidad de preparar profesionales capaces de atender las necesidades de una determinada sociedad. Vincular esas necesidades con los Objetivos de Desarrollo Sostenible implica adecuar la forma de enseñar y formar para responder a esos desafíos”, añadió Uriona.
Del símbolo a la acción colectiva
El ODS 17 establece la necesidad de fortalecer los medios de implementación y revitalizar la alianza global para el desarrollo sostenible. Entre sus metas se encuentra promover alianzas eficaces entre actores públicos, privados y de la sociedad civil, así como compartir conocimiento, experiencia, tecnología y recursos.
En ese marco, docentes y colaboradores de Unifranz Santa Cruz participaron este lunes de una fotografía institucional. La actividad congregó a integrantes de la comunidad universitaria en una jornada dedicada a visibilizar los ODS desde el ámbito educativo.
La bandera de los ODS se convierte así en un símbolo de una tarea que continúa después del acto: identificar desde la universidad qué problemas pueden abordarse, qué conocimiento puede aportar y qué alianzas pueden convertir ese conocimiento en acciones.
“El compromiso que hoy asumimos como universidad y como sociedad tiene ese legado: entregar como herencia a las próximas generaciones un mundo mejor”, señaló Dabdoub, en referencia al papel de la educación y la sostenibilidad.