Aulas que incluyen: cómo reducir sesgos de género y ampliar la participación desde el aula

Una clase puede ser abierta para todos y, aun así, no ofrecer las mismas oportunidades de participar, equivocarse, liderar o acceder al contenido. Por eso, la educación inclusiva no depende únicamente de quién entra al aula: también exige revisar prácticas, expectativas, materiales y formas de enseñar que pueden crear barreras sin que sean evidentes.
¿Qué es “Aulas que incluyen” y qué busca cambiar?
“Aulas que incluyen” es un programa de capacitación docente desarrollado por UNICEF y la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz), con apoyo de la EdTech de Unifranz. Su propósito es generar espacios educativos más inclusivos, participativos y seguros mediante la revisión de sesgos de género, estrategias de accesibilidad y herramientas para atender distintas necesidades de aprendizaje.
“Aulas que incluyen es un programa que tiene el propósito de generar espacios en las escuelas y en las universidades que sean mucho más inclusivas, que permitan una mayor participación y generen mayor bienestar”, explica Alejandro Zegarra, vicedecano adjunto de Unifranz.
La alianza entre UNICEF Bolivia y Unifranz comenzó en 2022 y fue ampliada en febrero de 2025. Entre sus líneas de cooperación figura Skills for Girls, orientada a ampliar la participación de niñas y adolescentes en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) mediante mentorías, referentes femeninos y oportunidades de desarrollo de habilidades.
¿Cómo los estereotipos de género influyen en la elección profesional?
La distribución de estudiantes por sexo puede acercarse a la paridad y, aun así, coexistir con diferencias en expectativas, confianza, participación y elección de áreas de estudio. En 2023, el Ministerio de Educación registró 2.953.095 estudiantes en educación regular: 1.446.336 mujeres y 1.506.759 varones, una distribución aproximada de 49% y 51%, respectivamente.
Esa cercanía en el acceso no significa que las experiencias educativas sean idénticas. UNICEF Bolivia advierte que normas sociales, culturales y de género pueden reducir la confianza y el interés de niñas y adolescentes por áreas STEM. A escala regional, UNICEF señala que menos del 30% de los graduados en carreras STEM en América Latina y el Caribe son mujeres y vincula esa brecha con estereotipos y normas de género que influyen en el desempeño y la selección de áreas de estudio.
¿Cómo se manifiestan los sesgos de género dentro del aula?
Los sesgos no siempre aparecen como una exclusión explícita. Pueden estar en la distribución de la palabra, en quién recibe un rol de liderazgo, en los referentes utilizados en la bibliografía, en las expectativas sobre el desempeño o en la forma de reaccionar cuando una persona se equivoca.
“Pero esa expectativa comienza desde el aula de primaria trasciende secundaria y va nuevamente a la universidad porque sin darnos cuenta nosotros los docentes tenemos un sesgo inconsciente, es decir, la forma en que otorgamos la participación a hombres y mujeres no es la misma, a quienes les damos cierto rol no es la misma”, señala Zegarra.
El programa propone revisar esas prácticas mediante la distribución de oportunidades de participación, la rotación de responsabilidades y el uso de criterios transparentes para evaluar. El objetivo no es asumir que cada diferencia observada se explica únicamente por género, sino crear condiciones en las que las oportunidades para intervenir, liderar y aprender no dependan de expectativas implícitas.
“El error es un momento espectacular de aprendizaje, pero eso sucede toda vez que no existe el abucheo ni de hombres ni mujeres cuando uno se equivoca y cuando uno promueve que todos y todas colaboren se genera un espacio de aprendizaje colaborativo”, sostiene Zegarra.
¿Qué aporta el Diseño Universal para el Aprendizaje a un aula inclusiva?
El Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) es un marco para diseñar experiencias educativas capaces de responder a la variabilidad entre estudiantes. Las directrices actuales de CAST se organizan en tres grandes áreas: múltiples medios de compromiso, múltiples medios de representación y múltiples medios de acción y expresión.
Esto amplía una idea importante del documento fuente: no se trata solo de adaptar un contenido cuando aparece una dificultad, sino de diseñar desde el inicio alternativas para acceder a la información, involucrarse con la actividad y demostrar lo aprendido. El DUA no elimina la necesidad de apoyos individualizados, pero ayuda a reducir barreras innecesarias en objetivos, métodos, materiales, evaluaciones y entornos de aprendizaje.
La tecnología puede ampliar el acceso, pero necesita una decisión pedagógica
Subtítulos, lectura en voz alta, traducción y contenidos adaptativos pueden abrir rutas distintas para acceder a un mismo contenido. Su valor depende de la barrera que intentan resolver: los subtítulos pueden apoyar el acceso a materiales audiovisuales; la lectura en voz alta ofrece otra vía para trabajar con textos; y la traducción puede ayudar cuando existen diferencias lingüísticas.
La inclusión no se consigue por acumular herramientas. La tecnología aporta cuando responde a un objetivo pedagógico concreto y se integra a una estrategia que considera accesibilidad, participación y autonomía del estudiante.
¿Qué contenidos reúne la capacitación docente?
Según el documento fuente, “Aulas que incluyen” se desarrolla durante cuatro semanas, de manera virtual, gratuita y asincrónica, con un módulo por semana. La estructura combina contenidos sobre sesgos, DUA, participación y protección.
El programa se estructura en cuatro módulos que abordan distintos desafíos de la educación inclusiva. El primero se centra en reconocer los sesgos inconscientes, el efecto Pigmalión y el currículo oculto; el segundo explora estrategias de accesibilidad y el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA). El tercero propone herramientas para promover una participación equitativa mediante la distribución de roles, rúbricas transparentes y la pedagogía del error. Finalmente, el cuarto aborda el bienestar y la protección de los estudiantes, con énfasis en la disciplina positiva, la detección de riesgos de violencia de género, las rutas de protección y los primeros auxilios psicológicos.
La capacitación incluye videos de especialistas, libros electrónicos, glosario, bibliografía complementaria y evaluaciones, además de un certificado de participación, de acuerdo con el documento proporcionado.
¿Cómo se conecta “Aulas que incluyen” con la reducción de brechas en STEM?
UNICEF trabaja el desarrollo de habilidades digitales y STEM para niñas y adolescentes a través de Skills4Girls. El enfoque regional reconoce que las brechas no dependen solo del acceso a dispositivos o conectividad: también intervienen estereotipos, referentes, expectativas y oportunidades para desarrollar confianza y habilidades.
En Bolivia, UNICEF y Unifranz ampliaron en 2025 su cooperación para impulsar Skills for Girls. La iniciativa contempla mentorías, visibilización de mujeres líderes y acciones orientadas a disminuir la brecha de género en ciencia y tecnología. “Aulas que incluyen” se alinea con ese objetivo al trabajar sobre las prácticas cotidianas del aula que pueden ampliar o reducir la participación.
“Básicamente ese es el objetivo que busca Aulas que que incluyen, es contribuir a ese cambio de expectativa social de roles que pueden desempeñar los hombres y mujeres en busca de una mayor equidad de género”, afirma Zegarra.
De la inclusión declarada a la inclusión diseñada
Un aula inclusiva no se define solo por recibir a estudiantes diversos. También necesita revisar quién habla, quién lidera, qué barreras existen para acceder a los contenidos, cómo se evalúa y qué ocurre cuando alguien se equivoca.
La contribución más útil de “Aulas que incluyen” está en convertir esas preguntas en decisiones pedagógicas observables: distribuir oportunidades, hacer explícitos los criterios, ofrecer alternativas de acceso y expresión, cuidar la seguridad emocional y detectar prácticas que reproducen expectativas desiguales. La innovación educativa, en este caso, no consiste en sumar tecnología, sino en diseñar mejores condiciones para que más estudiantes puedan participar y aprender.